Linchados en Perú al ser confundidos con pelacaras

Dos turistas brasileños fueron linchados por indígenas peruanos tras ser confundidos con pelacaras o pishtacos.

Dos turistas fueron confundidos con pelacaras y casi les cuesta la vidaDos turistas fueron confundidos con pelacaras y casi les cuesta la vida

La aventura a punto ha estado de acabar en tragedia.

Sucedió en la tarde del pasado 4 de septiembre cuando, dos turistas de 57 y 62 años respectivamente, se salvaron in extremis de un linchamiento por parte de indígenas peruanos que les habían confundido con el mismísimo pelacaras.

Como ya informamos desde este sitio web, los ataques del mítico pelacara o pishtaco, no han cesado entre las comunidades indígenas de la Amazonía peruana a pesar de que las autoridades del país cerraron el asunto alegando que se trataba de mineros ilegales.

El último ataque del pelacara o pishtaco tuvo lugar el pasado 8 de octubre, cuando un niño, Jefferson Gordon, quedó semiinconsciente tras ser atacado por uno de estos misteriosos seres en San Francisco de Yarinacocha, a 20 km al noroeste de Pucallpa, en la región Ucayali.

Jefferson Gordon fue atacado por un pelacara en San Francisco de Yarinacocha
Jefferson Gordon fue atacado por un pelacara en San Francisco de Yarinacocha

Los pelacaras arrancan la cara de sus víctimas, las degollan y las despojan de su grasa para vender

El pelacara sigue vivo y las comunidades indígenas viven en un permanente estado de histeria colectiva a causa de estos seres que arrancan la cara de sus víctimas, las degollan y las despojan de su grasa para vender.

Alimentado por la difusión de noticias falsas en las redes sociales, que aseguraban que la región Pasco estaba siendo atacada por estos seres míticos, los lugareños de un pequeño pueblo de Oxapampa, detuvieron a dos aventureros del Mato Grosso que pasaban por la región.

Se trata de Sidney Barbosa, un abogado de Cuiabá y de su amigo, el empresario Airton Cavalca, de 62 años. Acostumbrados a los viajes de aventura, estos dos hombres partieron en moto desde el nacimiento del río Amazonas hasta la Cordillera de los Andes, en Perú, para continuar hasta Manaos. Pero, cuando estaban a 260 kilómetros de Pucallpa, fueron víctimas de una situación que les desbordó.

Los dos aventureros antes de ser confundidos con el pelacara
Los dos aventureros antes de ser confundidos con el pelacara

Al parecer, Airton se detuvo en un acantilado para tomar fotografías y allí fue abordado por un indígena que iba armado con un machete de grandes dimensiones y un palo en otra mano.

Para quitar tensión a la situación, el empresario sacó su celular y le pidió que le tomara una foto, pero en lugar de responderle, el indígena comenzó a gritar descontroladamente. Le había confundido con el pelacara.

Si bien en Condorcanqui hay testimonios que describen al pelacaras como personas con trajes similares a los de un astronauta; en las comunidades awajún se les define como “gringos” (varones extranjeros) y los Iquitus se han referido a ellos como el duende verde de Spiderman.  Un interesante trabajo sociológico advierte -a través de dibujos infantiles- como ha ido transformándose el mito a lo largo del tiempo: De los «encapuchados» vestidos de negro a los extraterrestres voladores que blanden pistolas eléctricas.

Sidney y Airton lograron huir con sus motos, pero al pasar por dos bares situados cerca del camino, notaron que algunas mujeres daban aviso de su presencia desde el teléfono móvil y, un poco más adelante, como era previsible los indígenas habían cortado el camino con dos grandes troncos y una vieja camioneta Hilux.

Fueron rodeados por cerca de 200 hombres armados con palos que estaban dispuestos a cortarles la cabeza

A continuación, fueron rodeados por cerca de doscientos hombres que llevaban palos en sus manos y, hasta el líder comunitario de la aldea, estuvo enderezando dos trozos de cuerda en sus manos, mirándoles y haciéndoles señas para que les ataran y les cortaran la cabeza.

En este tweet se puede advertir la tensión de los momentos previos al linchamiento.

De repente, milagrosamente, aparecieron dos agentes de la Policía Nacional del Perú con el hombre que Airton se había encontrado en el acantilado. Éste, señalando a Airton, exclamó:

-¡Era él! ¡Es él!

Los indígenas creían que se trataba de pishtacos, que en la región se les describe como hombres altos, blancos, generalmente barbudos, a veces con canas, características que ambos aventureros tenían sobradamente.

Curiosamente, el trabajo sociológico de Thaís de Carvalho, de la Universidad Abierta del Reino Unido, incluye un dibujo que explica, como anillo al dedo la posible confusión. Los supersticiosos lugareños creen que quienes trabajan para «pelacara» obtienen mucho dinero por las grasas de sus víctimas por eso, en un dibujo de una niña de 11 años sobre el pishtaco, es reflejado con gafas de sol y a bordo de una moto de oro.

Una niña de 11 años dibujó al pishtaco sobre una moto de oro
Una niña de 11 años dibujó al pishtaco sobre una moto de oro

Por eso, cuando el tipo que acompañaba a los agentes identificó al malogrado empresario, los presentes empezaron a propinarle patadas y puñetazos. Para evitar el linchamiento Sidney se puso por delante y también fue agredido hasta que la policía logró detener la violencia. Tuvieron que intervenir refuerzos, dos vehículos con ocho policías más.

Según informa la Gazeta digital, fue milagroso que uno de los turistas sacara de su bolsillo una Biblia. Los aldeanos al ver que eran cristianos se tranquilizaron y dejaron de lincharles.

La pareja se dirigió a la ciudad de Villa Rica, donde Airton fue sometido a una evaluación médica y, posteriormente, comparecieron en el cosejo de la comunidad para dar su versión del incidente.

Es importante entender que estos ataques del pelacara están registrándose en toda la Amazonía del Perú. La mayoría de los sucesos tienen lugar en aldeas remotas y nadie les ayuda por lo que se toman la ley por su mano.

https://www.espaciomisterio.com/creencias/linchados-en-peru-ser-confundidos-con-pelacaras_58387

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