Muros de la vergüenza: cercando al tigre.

«El Muro de Berlín era la noticia cada día. De la mañana a la noche leíamos, veíamos, escuchábamos: el Muro de la Vergüenza, el Muro de la Infamia, la Cortina de Hierro… Por fin, ese muro, que merecía caer, cayó. 
Pero otros muros brotaron, y siguen brotando, en el mundo. Aunque son mucho más grandes que el de Berlín, de ellos se habla poco o nada.
Poco se habla el muro que los Estados Unidos están alzando en la frontera mexicana, y poco se habla de las alambradas de Ceuta y Melilla.
Casi nada se habla del Muro de Cisjordania, que perpetúa la ocupación israelí de tierras palestinas y será quince veces más largo que el Muro de Berlín, 
y nada, nada de nada, se habla del Muro de Marruecos, que perpetúa el robo de la patria saharaui por el reino marroquí y mide sesenta veces más que el Muro de Berlín.
¿Por qué será que hay muros tan altisonantes y muros tan mudos?»
Eduardo Galeano.
El muro de Berlín: el muro del miedo.
Aproximadamente un año después de la construcción del muro de Berlín, Peter Fechter, un obrero de la construcción alemán de 18 años, intentó escapar de la República Democrática Alemana (RDA) junto con su amigo Helmut Kulbeik .
Sin embargo, cuando intentó escalar el muro, los guardias dispararon. Aunque Kulbeik logró atravesar el muro, Fechter fue alcanzado en la pelvis, a la vista de cientos de testigos. Cayó del lado este, donde quedó a la vista de la gente situado en el lado occidental. A pesar de sus gritos, no recibió ayuda médica de ninguna parte y se desangró hasta morir aproximadamente una hora más tarde. Las razones que dieron tanto un lado como el otro fue puro miedo. En los días siguientes, el Canciller Konrad Adenauer escribía a Nikita Jrushchov protestando porque en «una gran ciudad del mundo civilizado» se negara los primeros auxilios a un joven.

Estados Unidos-México: familias divididas.

El muro en la mar.
La frontera entre México y Estados Unidos tiene 3.200 kilómetros. El gobierno estadounidense ha construido un muro metálico en un tercio de su extensión para evitar el ingreso de inmigrantes indocumentados provenientes de México y Centroamérica.
Según la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México han muerto más de 5.600 inmigrantes indocumentados en su intento por cruzar la frontera. La mayoría debido a las altas temperaturas del desierto.
En algunas zonas de la frontera no sólo hay un muro, sino tres vallas metálicas. Su altura promedio bordea los 4 o 5 metros de altura y recientemente ha avanzado la construcción del llamado «muro virtual», una serie de dispositivos tecnológicos como detectores infrarrojos, cámaras, radares, torres de control y sensores de tierra.

Irlanda del Norte: líneas de paz, muros de guerra.

Las llamadas «línea de paz» de Irlanda del Norte comenzaron a ser levantadas hace 40 años en Belfast como medida temporal, pero continúan en pie. Son una serie de barreras de separación entre comunidades católicas y protestantes. Van desde unos pocos centenares de metros hasta cinco kilómetros.

El último de los muros se levantó en fecha tan reciente como en el 2008, en los terrenos de una escuela primaria de norte de Belfast, luego de un período de escalada de las tensiones entre las dos comunidades.

Arabia Saudita, el reino amurallado.
Con el objetivo de defender la economía más poderosa del Golfo Pérsico, poseedora de la mayor reserva de petróleo del mundo, el reino saudita fortifica su frontera de 9.000 kilómetros con una de las barreras de seguridad más largas del mundo.
Limita con Yemén, Irak, Barein, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Kuwait y Jordania. Pero en otras, poco pobladas y en el desierto, habrá una barrera virtual: vigilancia satelital, cámaras, radares, sensores electrónicos, centros de detección costeros y aeronaves de reconocimiento para detectar intrusos y enviar patrullas.
Río de Janeiro: entre ricos y pobres.
El gobierno del estado de Río de Janeiro construye varios muros alrededor de algunas de las favelas o barrios pobres. En total, 13 favelas serían rodeadas de hormigón y concreto, para un total de 14 kilómetros de longitud. Su altura va de los 80 centímetros a los 3 metros.
La versión oficial es que es una manera de proteger la vegetación que las circunda. La no oficial es otra, separar a los pobres… o a los ricos?
Gaudino, en la favela Rocinha apostilla «Nadie ha venido a hablar conmigo. Voy conservando lo que puedo, no estoy talando, pero no puedo tener una posición acerca de cómo va o no va a quedar, porque no me fue comunicado nada, no me dijeron nada.»
No es el único caso:  En Mayo del 2012 las autoridades filipinas decidieron poner un muro alrededor de sus barrios chavolistas, donde vive la escandalosa cifra de un tercio de su población, para ocultarlo de los ministros que se reúnian en la ciudad para una conferencia antipobreza:http://www.comunidadtulay.com/2012/05/manila-tapia-sus-barrios-marginales.html
Sahara Occidental: el muro de la vergüenza.
Al apropiarse del territorio, Marruecos decidió construir un muro en el desierto para defenderse del Frente Polisario, un movimiento político y militar que busca su independencia de Marruecos y la autodeterminación del pueblo saharaui.
El muro es en realidad un conjunto de seis paredes defensivas que en total superan los 2.700 kilómetros. Tiene una altura de entre dos y tres metros y tiene partes de arena, otras de piedra, alambres de espino y minas.
Organizaciones de derechos humanos lo llaman el «muro de la vergüenza» y condenan la existencia de minas antipersonales a lo largo de la pared.

Botswana-Zimbabwe: ¿contra la aftosa o los inmigrantes?

La versión oficial dice que esta cerca tiene como fin impedir la propagación de la fiebre aftosa entre el ganado. La no oficial es que es una forma de detener a los zimbabwenses que trataban de llegar a Botswana de forma ilegal. La economía de Zimbabwe está en ruinas. Como consecuencia, son muchos los habitantes de ese país que tratan de emigrar a Botswana, junto con Sudáfrica una de las economías más prósperas del continente.
Aunque la instalación eléctrica de la cerca nunca llegó a conectarse. No existen patrullas que vigilen la efectividad de la valla. Hoy por hoy, esta dista mucho de parecerse a un muro insoslayable. Varios ríos atraviesan sus 600 kilómetros de longitud, creando intersticios por los que los rebaños pueden cruzar la frontera sin problema.
En cierta ocasión, momentos antes de ser expulsado de Botswana, Edmora le comentaba despreocupado a un periodista: ‘Estaré de vuelta mañana por la tarde’.
India-Pakistán: el muro de Berlín de Asia.
Muros, alambradas o fortificaciones se extienden por casi la mitad de los 2.900 kilómetros de línea fronteriza, y la intención manifestada por Nueva Delhi es cubrirla prácticamente toda.
A finales de la década de los años 80, India comenzó a levantar la barrera en los estados de Punjab y Rajastán con el argumento de «combatir el terrorismo».
Raghbir Singh recuerda los días de la Partición. Él tenía 19 años y no olvida los trenes cargados de cadáveres y heridos, los llantos, la tragedia humana de esos «malos tiempos». Antes de que se trazaran fronteras y levantaran muros, dice, «vivíamos como hermanos; a todos nos iba bien».
Baluchistán: un pueblo dividido.
En 2007, Irán comenzó a levantar un muro -que no ha terminado- en su frontera con Pakistán, en la región conocida como Baluchistán.
El objetivo, planteado por las autoridades, es detener el contrabando de productos, el tráfico de drogas y la inmigración ilegal.
También se busca frenar el ingreso de extremistas islámicos a territorio iraní.
Kamal Hyder, periodista de la cadena árabe de noticias Al Jazeera, explica: «Lo que realmente sucede es que Irán quiere detener el nacionalismo baluchi a través de una barrera entre seres humanos que ha causado mucho dolor. Los baluchis, en ambos lados de la frontera, se han quejado porque no les han respetado sus derechos.»
Uzbekistán: país cerrado por alambres de púas, minas y cercas electrificadas.
Uzbekistán está flanqueado en buena parte de su perímetro por barreras de alambre de púas.
En 1999, tras un atentado en la capital, Tashkent, el gobierno uzbeko recurrió a estas barreras.
Buena parte de los 1.100 kilómetros de frontera comparte con Kirguistán, Afganistán y Tayikistán. En algunos tramos de la frontera, la instalación de este tipo de cercas no es posible debido a la geografía montañosa de Uzbekistán.

España: las vallas de Ceuta y Melilla.

Para evitar la entrada masiva de inmigrantes africanos sin permiso de residencia, España decidió construir a finales de siglo XX dos barreras físicas en Ceuta y Melilla.
Estas ciudades autónomas ubicadas en territorio africano, al otro lado del estrecho de Gibraltar, representan la entrada más directa a Europa desde África.
Los 8,2 kilómetros de alambrada en Ceuta y 12 kilómetros en Melilla se han ido modernizando desde su construcción en los años ’90. Las avalanchas de inmigración ilegal obligaron a las autoridades españolas y europeas a reforzar la seguridad de este sistema de tres vallas paralelas en cada ciudad.

Cisjordania: una barrera en territorio ocupado.

La barrera que divide el territorio entre Israel y Cisjordania está formada por vallas, alambradas, zanjas y placas de cemento de hasta 8 metros de alto. Algunas secciones tienen también sensores, arena para identificar huellas fácilmente, carreteras de patrullaje y zonas de separación o «buffer zones», de hasta 60 metros. La longitud total de la barrera es de 709 kilómetros.
El gobierno israelí inició la construcción de la barrera de separación en 2002 con el objetivo de proteger a sus ciudadanos de ataques palestinos.
Una vez finalizada, aproximadamente el 85% de la barrera divisoria estará sobre territorio palestino ocupado, en el que se incluye Cisjordania y Jerusalén oriental. Sólo el 15% de la estructura sigue la llamada «línea verde», que es la demarcación como frontera entre ambos territorios.
Los graffitis resumen el sentimiento de vergüenza sobre el muro:
Las dos Coreas: el muro del tigre.

La Zona que divide a Corea del Norte y Corea del Sur es una franja de territorio de 4 kilómetros de ancho por unos 250 kilómetros de largo.
Muchos desean que, si se sella la paz entre las dos Coreas, se transforme en territorio accesible. Perohay otros que prefieren que se mantenga exactamente como está ahora. No son apologistas del conflicto armado: son defensores del medio ambiente.
Dado que, desde que fue creada en 1953, la zona ha estado prácticamente deshabitada y alejada de la influencia del ser humano, se ha transformado en una de las reservas de biodiversidad más ricas de toda Asia.

«Fue un error humano que creó un santuario de vida silvestre», afirma Seung-ho Lee, uno de los cofundadores de una asociación que apuesta por la preservación de la zona.

La riqueza topográfica del lugar (hay cinco ríos y variados ecosistemas: bosques, montañas, praderas y estuarios) ha logrado que, después de ser un escenario de guerra en el que murieron cientos de soldados de ambos lados, sea un escenario natural poco frecuente en el mundo.

Han descubierto que en la zona existen más de 1.100 especies de plantas, cientos de tipos de aves, y más de 80 especies de peces. Además, hay 50 distintas especies de mamíferos, incluyendo (quizás) una especie de tigre de las más raras del mundo.

«A los coreanos les gustan los tigres; podrían convencer a las dos Coreas de hablar de unificación», asegura Lim Sun Nam, un documentalista surcoreano que recorre las zonas durante mucho tiempo con un sólo objetivo: encontrar un ejemplar de una especie del tigre coreano. «La naturaleza tiene más poder que la política para generar el sentimiento de unificación», concluye.

Leyenda Coreana.

Una mujer joven llamada Yun Ok fue un día a la casa de un ermitaño de la montaña en busca de ayuda.

-OH, Sabio Famoso, ¡estoy desesperada! ‘Hazme una poción! -Se trata de mi marido – comenzó Yun Ok- Tengo un gran amor por él. Durante los últimos tres años ha estado peleando en la guerra. Ahora ha vuelto, casi no habla, a mi ni a nadie. No parece oír. A veces, cuando debería estar trabajando en el campo de arroz, lo veo sentado ociosamente en la cima de la montaña, mirando hacia la mar.
– Sí, así ocurre a veces cuando los jóvenes vuelven a su casa después de la guerra –dijo el ermitaño-, Puedo hacer tu poción. Pero el ingrediente principal es el bigote de un tigre vivo. Tráeme tu bigote y te daré lo que necesitas.

-¡El bigote de un tigre vivo!, exclamó Yun Ok-. ¿Cómo haré para conseguirlo?

Yun Ok se marchó a su casa. Pensó mucho en como conseguiría el bigote del tigre. Hasta que una noche, cuando su marido estaba dormido, salió de su casa con un recipiente con arroz y salsa de carne en la mano. Fue al lugar de la montaña donde sabía que vivía el tigre.
Manteniéndose alejada de su cueva, extendió el recipiente de comida, llamando al tigre para que viniera a comer.
El tigre no vino.
Todas las noches Yun Ok volvió a la montaña. Poco a poco, el tigre se acostumbró a verla allí.
Una noche, el animal dio unos pasos hacia ella y se detuvo. Los dos quedaron mirándose bajo la luna. Yun Ok pudo hablar al tigre con una voz tranquilizadora.
La noche siguiente, el tigre comió los alimentos que ella le ofrecía. Después de eso, Yun Ok podía acariciarle suavemente la cabeza con su mano. Casi seis meses después, una noche después de acariciar la cabeza del animal, Yun Ok dijo:

-“OH, tigre, animal generoso, es preciso que tenga uno de tus bigotes. ¡No te enojes conmigo!” Y le arrancó uno de los bigotes.

El tigre no se enojó, como ella temía. Yun Ok bajó por el camino, con el bigote aferrado fuertemente en la mano.

-¡OH, Sabio! –gritó-. ¡Lo tengo! ¡ Tengo el bigote del tigre! Ahora puedes hacer la poción que me prometiste para que mi marido vuelva a ser cariñoso y amable.
El ermitaño tomó el bigote y lo examinó. Satisfecho, pues realmente era de tigre, se inclinó hacia delante y lo dejó caer en el fuego que ardía en su chimenea.
– ¡OH, Señor! –gritó la joven mujer, angustiada- ¡Que hiciste con el bigote!
– Dime como lo conseguiste, – dijo el ermitaño.
– Bueno, fui a la montaña todas las noches con un bol de comida.
Al principio me mantuve lejos, y me fui acercando poco cada vez, ganando  confianza del tigre. Le hable con voz cariñosa y tranquilizadora para hacerle entender que sólo deseaba su bien.
Fui paciente. Todas las noches le llevaba comida, sabiendo que no comería. Pero no cedí. Fui una y otra vez.
Nunca le hablé con aspereza. Nunca le hice reproches. Y por fin, una noche dio unos pasos hacia mí.
Llegó el momento en que me esperaba en el camino y comía del bol que yo llevaba en las manos. Le acariciaba la cabeza y él hacía sonidos de alegría con su garganta.

Solo después de eso le saqué el bigote.

-Si, si – dijo el ermitaño-, domaste al tigre y te ganaste su confianza y su amor.

-Pero tu arrojaste el bigote al fuego –exclamó Yun Ok llorando-.¡Todo fue para nada!

-No no me parece que todo haya sido para nada –repuso el ermitaño- Ya no hace falta el bigote. Yun Ok, déjame que te pregunte algo:

¿es acaso un hombre mas cruel que un tigre? ¿Responde menos al cariño y la comprensión?
Si puedes pacificar a un animal salvaje, sin duda puedes hacer lo mismo con tu marido.

Al oír esto, Yun Ok permaneció muda unos momentos. Luego avanzó por el camino reflexionando sobre la verdad que había aprendido en casa del ermitaño de la montaña, y corrió presurosa dispuesta a recuperar el tiempo perdido.

Fuentes:
Más muros:  http://en.wikipedia.org/wiki/Separation_barrier
http://www.sentimientosmanuedu.com.ar/Historias/Historias/elbigote/elbigote.html
http://unaantropologaenlaluna.blogspot.com.es/2012/08/muros-de-la-verguenza-tapiando-el.html

3 comentarios en “Muros de la vergüenza: cercando al tigre.

  1. Lo que no se vio, no se quiso, y no se hizo en libertad lo verán llegar a cada puerta de su casa..cuál es el resultado de dejar una minoría en plenitud y grandes mayorías en la misería?… no hay muros que lo detengan, y la realidad se impondrá.

    Actualmente muchos de nosotros debemos tener muros de protección porque se alimentaron y diseñaron monstruos hambrientos que invaden si pudieran hasta tu ser y esto no es cuestión de rico o pobre.. pasa por otro lado.

    Un saludo.

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