El bisturí inmunológico de la naturaleza para nuestro mundo tóxico

Hoy en día es imposible escapar a la lista sin fin de toxinas y químicos que entran en nuestro medio ambiente día tras día. Los humos y gases de los coches, la radiación de las computadoras, la agotada capa de ozono, la comida empaquetada que ha sido sobreprocesada y los insecticidas pulverizados en las cosechas.

No es de extrañar que tantos norteamericanos sufran de enfermedades inflamatorias y tóxicas. Pero hay una forma natural de fortalecer el sistema inmunológico.

Afortunadamente éste trabaja 24X7 en contra de las toxinas que entran al cuerpo y dispara una serie de reacciones alérgicas. Sin esta defensa natural, nuestros cuerpos se descompondrían en unos pocos días debido a los microbios, parásitos y toxinas.

Cada año, los norteamericanos sufren en promedio de seis resfríos debido al débil sistema inmunológico. Y las infecciones se vuelven más peligrosas cuando envejecemos. Por ejemplo, en la primera parte de la vida un caso de gripe es raramente fatal. Pero más tarde cuando ataca un sistema inmunológico exhausto el resultado es muchas muertes de ancianos cada año.

El estrés no es bueno para nuestro sistema inmunológico.El estrés crónico causa la liberación de citoquinas lo que a su vez aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y trastornos de la inmunidad como psoriasis y la enfermedad de Crohn.

Se estima que en los EE.UU hay unos 30 millones de personas que sufren de alergias. Algunos tienen ataques agudos de anafilaxia que son peligrosos para la vida. Pero la mayoría son afectados por el polen, caspa de animales, ácaros, hongos que crecen en los baños, ventanas y sótanos húmedos que causan reacciones inflamatorias en las vías respiratorias.

Para comprobar la incidencia del estrés en la curación, los investigadores compararon mujeres que cuidaban a pacientes con demencia de Alzheimer con aquellas que no. Los dos grupos fueron sujetos a pequeñas biopsias de piel. Las mujeres que cuidaban a pacientes con demencia tardaron 24% más de tiempo en sanar.

Otra amenaza es la exposición a la radiación. Aparte de los rayos-X y el escaneo computarizado, está la radiación de los teléfonos celulares, hornos microondas y torres de transmision, y a diferencia a una infección que se va, la radiación nunca lo hace y se acumula año tras año.

Como muy pocos pueden vivir como ermitaños, ¿qué se puede hacer para reforzar la inmunidad de las alergias estacionales, la fibromialgia, la constante fatiga, los músculos doloridos, los problemas de próstata y la artritis reumatoide?

El Dr. John Wilkinson, conferenciante mayor de hierbas medicinales de la Universidad de Middlesex, Londres, Inglaterra, dijo que la respuesta está en los esteroles de las plantas, los que así como la vitamina C no pueden ser producidos por nuestros cuerpos. Estudios muestran que los esteroles de las plantas reducen la inflamación, la cual ayuda a disminuir el riesgo de aterosclerosis. Por esta razón es que los esterolesde las plantas pueden ser llamados el “bisturí inmunológico” de la naturaleza.

Pero consumir esteroles de las plantas es más fácil de decir que de hacer. Por ejemplo 99 gramos de trigo sin procesar contiene 4.200 miligramos de esteroles. Pero después de ser procesadomás del 90% de los esteroles se pierden.

Si uno no obtiene suficiente esteroles de las plantas, una dieta mejor es un buen comienzo. Investigaciones también demuestran que el ejercicio regular puede fortalecer al sistema inmunológico.

Dr. Gifford-Jones es un reportero médico con sede en Toronto. Su página web es: DocGiff.com y su e-mail: info@docgiff.com

http://www.lagranepoca.com/26200-bisturi-inmunologico-naturaleza-para-nuestro-mundo-toxico

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