Aida. Las conspiraciones extraterrestres y la purificación del universo (Parte VI): clonación

por EL PROFETA TRISTE – LA GRAN ÉPOCA

Las conspiraciones extraterrestres y la purificación del universo (Parte VI): clonación

Si se permite que exista este tipo de clonación humana de los seres extraterrestres, ciertamente reemplazará el método normal de reproducción, porque con este método no existe el sufrimiento de la gestación y el parto natural. Foto: PeopleImages.com/Getty Images

En Explorando Enigmas, La Gran Época explora e investiga experiencias relacionadas con fenómenos y teorías que desafían a nuestros conocimientos actuales. Ahondamos ideas que estimulan la imaginación y abren a nuevas posibilidades.

La fuente de conocimiento del presente artículo proviene enteramente de las visiones y experiencias de cultivación espiritual del autor. Más allá de los factores o las afirmaciones específicas, el lector puede tomar esta revelación como algo para reflexionar sobre el principio, el propósito y el rumbo del repentino desarrollo humano de los tiempos modernos y podrá comprender por qué la vida humana es tan preciosa y única en el universo.

Este artículo es la continuación de: Las conspiraciones extraterrestres y la purificación del universo (Parte V)

Cuarto paso: clonación

Para ser un humano normal, no alcanza con tener un cuerpo carnal humano, tiene que estar el espíritu primordial, el temperamento, ciertas características innatas y demás factores, todos los cuales componen la naturaleza humana. Sin estos, el cuerpo sería solo un montón de carne sin actividad mental.

Los seres humanos normales nacen a través del proceso en que se combinan las células reproductoras de un hombre y una mujer. A este tipo de vida, los dioses le otorgan un espíritu primordial y demás factores; es de esta manera que una vida tal puede vivir. Otros animales que poseen órganos reproductores también son así.

Pero cuando se trata de la reproducción de clones, ya sean humanos o animales, los dioses no les otorgarán espíritu primordial. Entonces, si el hombre produce clones pero los dioses no les otorgan el espíritu primordial, ¿quién entrará en el cuerpo humano del clon? Entrarán los extraterrestres y los dirigirán. De esta manera, los extraterrestres obtienen los cuerpos humanos que han soñado.

Aunque el cuerpo carnal del clon sea igual que el cuerpo original que fue clonado, el espíritu original es totalmente diferente. La estructura del espíritu primordial del ser humano y la estructura corporal de los seres extraterrestres son diferentes. Los clones, aunque parezcan humanos, a los ojos de los dioses son demonios. No los reconocen como humanos porque no poseen la naturaleza humana.

¿Por qué la teoría ateísta siempre difunde que el ser humano no tiene espíritu y que cuando una persona muere, los pensamientos también mueren y no queda nada?
¿Por qué la teoría ateísta siempre difunde que el ser humano no tiene espíritu y que cuando una persona muere, los pensamientos también mueren y no queda nada? Pues ese es el secreto que los extraterrestres no dejan que los seres humanos descubran.

El pensamiento de una persona no se origina en el cuerpo carnal, viene del espíritu primordial (se puede decir ‘el alma’, desde la perspectiva occidental). Cuando el hombre muere, solo mueren las células del cuerpo humano, compuestas de moléculas. Pero el espíritu primordial, compuesto de la materia de partículas más pequeñas (por ejemplo los átomos, etcétera) no muere. Es como si se hubiera quitado una cáscara, eso es todo. En la próxima reencarnación se pone otra cáscara de moléculas, que puede ser un cuerpo humano, un animal, una planta, una piedra, etcétera.

Cuando el hombre muere, solo mueren las células del cuerpo humano, compuestas de moléculas. Pero el espíritu primordial, compuesto de la materia de partículas más pequeñas (por ejemplo los átomos, etcétera) no muere.
Las moléculas se componen de partículas más pequeñas, como átomos, y así sucesivamente. Alguien puede decir que si las moléculas son destruidas, esas partículas más pequeñas como los átomos deberían destruirse también. Cuando los átomos, etcétera, se destruyen, ocurre una explosión nuclear en nuestro plano. Con el mismo razonamiento, si cuando una persona muere no queda nada, todas las partículas de materia más microscópicas que las moléculas que componen el cuerpo humano deberían producir una explosión nuclear. ¿Alguien ha visto que cuando mueren las personas ocurran explosiones nucleares? No. ¿No es incorrecta la teoría ateísta? ¿Acaso el ateísmo no es justamente un error?

Foto: Andrew Brookes/Getty Images

Foto: Andrew Brookes/Getty Images

Si se permite que exista este tipo de clonación humana de los seres extraterrestres, ciertamente reemplazará el método normal de reproducción, porque con este método no existe el sufrimiento de la gestación y el parto natural. Entonces, cuando estas vidas clonadas lleguen a cierto número, reclamarían sus derechos, y al final se prohibiría totalmente el método de reproducción y nacimiento normales. En ese momento, la verdadera raza humana estaría acabada, totalmente aniquilada, y este tipo de demonios de los seres extraterrestres reemplazarían completamente a los seres humanos y gobernarían el mundo.

Sin embargo, esta conspiración, de igual modo, tampoco escapa a los ojos de los dioses. A pesar de que en los últimos años la tecnología de la clonación se ha desarrollado rápidamente y también hay gente que demanda constantemente la legalización de la clonación de personas, este problema ha atraído la atención del mundo y, bajo la presión de las creencias tradicionales milenarias y los conceptos religiosos, todas las naciones del mundo acordaron estipular en sus leyes la prohibición de los experimentos de clonación de personas para fines reproductivos. En realidad, todo esto está arreglado por los dioses. Esto significó una nueva derrota para la conspiración de los seres extraterrestres.

Los seres extraterrestres no pueden ver la existencia de los dioses en espacios de niveles altos, sólo por eso se atreven a hacer planes más de una vez conspirando contra los seres humanos. Pero en el universo existe una relación de causa y efecto por la que, no importa lo que uno haga, tendrá retribución. Bondad por bondad, maldad por maldad. Las acciones repetidas de conspiración de los seres extraterrestres han interferido en los arreglos de los dioses, han interferido en las creencias rectas de los humanos en Dios. Como consecuencia, todos los planetas de los seres extraterrestres que participaron en las conspiraciones habrán de ser destruidos.

De hecho, muchos de estos ya han sido destruidos, y muchas de esas vidas malvadas han escapado a la Tierra. Están disfrazados de humanos. Mezclados entre los seres humanos, corrompen la moral de los seres humanos y destruyen su cultura tradicional. Su número es muy grande, y la gente común no puede discernirlos. Los dioses van a eliminarlos en el tiempo del juicio final.

Esos seres extraterrestres que van a ser eliminados, ahora ya saben sobre esta consecuencia, pero no pueden aceptarlo. Por eso no se resignan y quieren arrastrar a los seres humanos hasta el mismo destino de destrucción. Entonces, tramaron una nueva conspiración.

 

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