Los fabulosos paisajes congelados de las Cataratas del Niágara

El inusual frío que se vive en el norte del contienente americano ha convertido a las Cataratas del Niágara en un espectacular paisaje congelado.

Los fabulosos paisajes congelados de las Cataratas del Niágara

Ubicadas en la zona noreste de América del Norte, entre la frontera de Estados Unidos y Canadá, las Cataratas del Niágara son todo un espectáculo para sus visitantes desde que fueran descubiertas por los colonizadores allá por el siglo XVII.

Como si su atractivo fuera poco y debido a las bajas temperaturas que actualmente se han presentado al norte del continente americano, las famosas Cataratas lucen aun más espectaculares, si es que esto es posible.

El aspecto de las cataratas ha puesto en la mesa una vez más el tema de si estas impresionantes caídas de agua pueden congelarse en su totalidad. Lo cierto es que, según los expertos, esto no es posible por la enorme cantidad de agua que corre por las cataratas, e incluso se ha dicho que aunque parte de ellas se congele o bien la superficie, el agua sigue corriendo por debajo del hielo.

A parte de esto lo que ahora nos interesa es la fabulosa apariencia actual de este lugar. La nieve y el hielo han convertido a las Cataratas del Niágara en un magnífico espectáculo, casi como La Bruja Blanca de Narnia se hubiera apoderado de ellas.

Las Cataratas del Niágara se comprenden de tres: la «catarata canadiense» (Ontario), la «catarata estadounidense» (Nueva York) y la «catarata Velo de Novia», más pequeña. Se destacan no por su altura (64 metros de altura) pero sí por que son las más voluminosas de América del Norte pues por ellas pasa toda el agua de los Grandes Lagos.

Entre la catarata canadiense y la catarata estadounidense existe una pequeña isla llamada Goat Island (isla de la Cabra), en donde, por cierto, existe un monumento a Nikola Tesla por su trabajo en el desarrollo de la construcción de la primera central hidroeléctrica en las cataratas. Esta es una más de la importancia de las Cataratas del Niágara: son fuente de energía. Además, claro, de su atractivo turístico y sus distintos paisajes que hoy lucen congelados, llenos de preciosas esculturas realizadas por la naturaleza.

Vía: Bored Panda

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