El arte de la inteligencia espiritual.

El presente artículo pretende ser una aproximación y análisis breve del concepto de la inteligencia espiritual y de sus características, según lo desarrolla el Doctor en Filosofía y Teología,  Fracesc Torralba en su libro Inteligencia Espiritual.

I. Introducción

Howard Garnerd es psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard; ha investigado las capacidades cognitivas y formuló la teoría de las inteligencias múltiples.

II. Definición

Aunque  Howard Gardner no la nombró en su teoría de las inteligencias múltiples, se refirió a la inteligencia espiritual como inteligencia existencial o transcendente. Según Gardner es la capacidad para situarse a sí mismo con respecto al cosmos, así como la capacidad de situarse a sí mismo con respecto a los rasgos existenciales de la condición humana como el significado de la vida, el significado de la muerte y el destino final del mundo físico y psicológico en profundas experiencias como el amor a otra persona o la inmersión en un trabajo de arte.

Francesc Torralba (doctor en Filosofía y Teología) afirma que todo ser humano en toda comunidad humana dispone de una inteligencia espiritual que no se adscribe a una obediencia religiosa determinada. Según cita en su libro Inteligencia Espiritual, a pesar del progreso que se ha hecho en los últimos años, existen todavía reticencias y dificultades para reconocer la dimensión espiritual de la persona. El materialismo teórico y práctico es el más grande obstáculo para reconocerlas, pues reduce el ser humano a puro cuerpo”.

Añade que,

Esta ideología no es, para nada, una nueva filosofía. En la historia se detecta una persistencia del materialismo que resulta obstinada. Ha recorrido todas las posiciones: la evolucionista con Darwin, la instintiva con Freud, la positiva con Comte y la relacional con Marx.

Y continúa diciendo,

La materia es un componente de la realidad, pero no basta, ni siquiera en la ciencia. Junto a la masa hay que percibir la energía. Por ello, el materialismo es la cárcel del pensamiento, su negación. Ya Aristóteles advertía que no es el cuerpo el que contiene el alma, sino, al revés, el alma la que contiene el cuerpo, lo vivifica y lo dirige. No hay filosofía si no hay espiritualidad; no hay cultura sin espiritualidad.

Sobre la física cuántica,

La física cuántica socava la doctrina materialista, porque muestra que la materia posee menos sustancia de la que podríamos imaginar. La nueva física se ha abierto paso por encima de los dogmas centrales de la doctrina materialista.

III. Beneficios de la inteligencia espiritual

– La Riqueza Interior: La Creatividad

– Profundidad en la mirada

– Consciencia crítica y autocrítica

– La calidad de las relaciones

– La autodeterminación

– El sentido de los límites

– El conocimiento de las posibilidades

– Transparencia y receptividad

– Equilibrio interior

– La vida como proyecto

– Capacidad de sacrificio

-Vivencia plena del ahora

IV. ¿Qué atrofia a la inteligencia espiritual?

El entorno en el que nos desarrollamos influye en el desarrollo de la inteligencia espiritual.

Según el autor,

Esto ocurre con todas las formas de inteligencia pero especialmente con la musical, la emocional y la espiritual. Si uno tiene la suerte de crecer en un entorno inteligente, integrado por personas despiertas, audaces y creativas, eso estimula las capacidades innatas. En un entorno espiritualmente rico, donde la vida espiritual se desarrolle creativamente, se estimula la inteligencia espiritual, mientras que en un ambiente materialista y pragmático, utilitarista y consumista, esta inteligencia permanece, simplemente atrofiada.

En particular:

-El sectarismo

-El fanatismo

-El gregarismo

-La banalidad

-El consumismo

-El vacío existencial

-El aburrimiento

-El autoengaño

-El gusto por lo vulgar

-La intolerancia

-El narcisismo

-La parálisis vital

V. Cultivar la inteligencia espiritual

Podemos desarrollar y disfrutar de la inteligencia espiritual mediante:

– La práctica asidua de la soledad

– El gusto por el silencio

– La contemplación

– El ejercicio de filosofar

– Lo espiritual en el arte

– El diálogo socrático

– El ejercicio físico

– El dulce no hacer nada

– La experiencia de la fragilidad

– El deleite musical

– La práctica de la meditación

– El ejercicio de la solidaridad

VI. La educación de la inteligencia espiritual

Jacques Maritain, en Por una filosofía de la educación (1947), expone la necesidad de una educación de lo espiritual. Según el pensador francés, la educación tiene por tarea esencial formar a la persona, pero esta formación escapa tanto al maestro como al discípulo y reside en lo que él denomina “principio vital interior”. A su juicio, la espiritualidad es la esencia de la educación. No se puede medir ni cuantificar, pero funda la acción educativa. Olvidar esta dimensión esencial significa reducir el aprendizaje a una mecánica sin significado humano al servicio del rendimiento.

VII. Investigaciones sobre espiritualidad

Los profesores M.D. Holder, B. Coleman y J. Wallace de la Universidad de Columbia publicaron un estudio en 2008 muy exhaustivo en el Journal Of Hapiness Studies sobre la relación entre la espiritualidad y felicidad en los niños. Llegaron a la conclusión de que el cultivo de la dimensión espiritual de los menores era un factor decisivo en la vista a su felicidad.

Diversas investigaciones han mostrado que existe un vínculo directo entre el cultivo de la inteligencia emocional y el bienestar interior. Según explica Holder, el factor riqueza contribuye, en cambio muy poco a la felicidad. De hecho, señala el profesor, el dinero sólo explica el uno por ciento de la felicidad de los niños, tanto si estudian en colegios privados como en públicos.

Del citado estudio se deduce que la espiritualidad genera el sentimiento de vivir una vida con sentido, estimula la esperanza, permite la captación de valores y la intuición de la belleza y la profundidad de las relaciones.

VIII. Comentario

El modelo de inteligencias nos es útil y didáctico para clarificar ciertos aspectos de las capacidades que tenemos como seres humanos,  funcionando de manera interconectada.

En el mundo que nos ha tocado vivir y en el cuerpo que tenemos que habitar contamos con capacidades que todos podemos desarrollar. El desarrollo de la inteligencia espiritual nos aporta a lo mejor la mayor de las perspectivas y nos conecta con el sentido del ser. Cada uno de nosotros cuenta con un laboratorio interior y otro exterior (el Universo) para comprobar y sentir este concepto.

Fuente:

Francesc Torralba. Inteligencia espiritual. Ed. Plataforma actual 2010

Un comentario en “El arte de la inteligencia espiritual.

  1. Sólo difiero en una cosa: la espiritualidad no puede ser enseñada como una materia más, o como una materia común de enseñanza.

    La espiritualidad debe y puede ser transmitida, sólo así llega en su estado más cristalino y por «contagio» espiritual. Por lo tanto jamás podrá ser una enseñanza reglada, y es más ninguna enseñanza debiera pertenecer al apartado de la «enseñanza» o «educación» que ahora, tristemente, ha derivado sólo en el adiestramiento y adoctrinamiento de los pequeños y los no tan pequeños.

    Si imaginamos que estamos enseñando cómo es una manzana, en qué consiste y cómo está formada, cómo se produce desde la flor hasta el fruto, ésto será una enseñanza didáctica o conocimiento relativo. Pero si abstraemos la manzana fuera y dentro de su contexto, llegando a tocar los extremos desde cómo es su estructura atómica, cómo ha podido llegar a ser una simple «manzana», formando parte de un árbol y a su vez ser un futuro árbol, cómo se nutre la manzana y el recorrido que ha efectuado hasta llegar a serlo: polinización de la flor (dando alimento a su vez a una abeja o a muchos insectos –intercambio de la existencia–) hasta la maduración, donde a su vez puede ser alimento, no sólo de su semilla, sino de otros seres (interconexión de nuevo con la existencia de los demás), y cómo después de sus semillas pueden nacer un nuevo árbol que comenzará el ciclo para renovar todo ese proceso en su más grande expresión. De ahí, partir hacia la profundidad atómica de la manzana, hasta llegar a saber, o a la conclusión de que los átomos que la han formado pertenecen a una Inteligencia que sabe cómo desenvolverse (dentro del mundo material pero a la vez inexistente), ya que si extraemos todo esto hasta su punto final, veremos que la manzana en sí es inexistente porque la forman una cantidad infinita de átomos y si disgregásemos estos átomos todo quedaría en nada o simplemente en materia básica que da origen a otra materia. Tras este rollazo, creo que esto vendría a definir (más o menos) lo que es una enseñanza o podría ser una enseñanza práctica pero derivada hacia el conocimiento existencial o espiritual donde todos navegamos.

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