La conciencia de la muerte, una práctica que cambia la vida

Chris Pacheco, el editor de audiovisuales de Lion’s Roar, escribe acerca de porqué tomar la práctica budista de maranasati, o conciencia de la muerte –incluso si no queremos hacerlo para nada.

Photo by Mathew MacQuarrie.

Para vivir tenemos que morir. ¿Es obvio, verdad? Sin embargo, la mayoría de nosotros no queremos contemplar nuestra existencia, mucho menos nuestra falta de ésta. Hay mucho más en lo qué enfocarnos: el avanzar en nuestra carrera, las posesiones materiales, las hipotecas. Estas cosas nos mantienen moviéndonos, desviando nuestra atención lejos de los asuntos más grandes.

Maranasati, también conocida como el mindfulness  (presencia mental) de la muerte o la conciencia de la muerte, es una práctica de meditación budista en la cual uno frecuentemente mantiene la muerte al frente del pensamiento. Este concepto puede parecer nefasto para las mentes occidentales, para quienes solemos evitar hablar de la muerte a toda costa. Pero aquí está la clave para liberarnos del yugo de la muerte. En mi experiencia, he encontrado que maranasati ha sido de una enorme ayuda en mi propia vida. Con una mente y corazón abiertos, esta práctica puede ser increíblemente alentadora y, me atrevo a decir, que cambia la vida. 

En vez de deambular como sonámbulos parte de nuestras vidas, podemos volvernos conscientes de nuestra mortalidad.

¿Por qué digo que cambia la vida? Bueno, el dolor de tratar de evitar lo inevitable, lo cual tantos de nosotros hacemos, puede ser peor que el miedo a entregarse a lo inevitable. La aceptación es liberadora. Es contra-intuitiva, pero el evitar nuestra mortalidad es justo lo que continúa perpetuando nuestro ciclo de sufrimiento. La contemplación de la muerte cambia esto porque nos forza a despertar al momento presente. En vez de caminar como sonámbulos parte de nuestras vidas, podemos volvernos conscientes de nuestra mortalidad; estar presentes con ella, cambiar nuestra perspectiva y nuestra vida misma.

Algunos de nosotros quizás sólo nos volvamos verdaderamente conscientes de nuestra vida cuando nos enfrentamos con una experiencia cercana a la muerte o a una enfermedad seria. Pero no necesitamos esperar para tener un diagnóstico terminal. Podemos empezar justo aquí, justo ahora, dondequiera que estemos, y empezar a ver la consciencia de la muerte como un precursor del vivir verdaderamente. Los beneficios de este tipo de contemplación son numerosos y valen la pena ser explorados.

Un regaderazo de agua fría para empezar el día

Imagínate acostado en la cama, con una cobija caliente y confortable. Con la cabeza soñolienta, los ojos medio cerrados, te levantas y vas al baño y te metes en la regadera de agua fría. ¿Cuán rápido esto te sacaría de tu estado semi-dormido? Instantáneamente. La presencia mental de la muerte es así. Te despierta al momento presente y pone tu vida en perspectiva.

Sabiendo que la muerte puede llegar en cualquier momento -el relacionarnos con ese pensamiento de un modo saludable y considerado- nos ayudará a tomar mejores decisiones cada día. Así que trata de imaginarte que hoy será tu último día; te hará pensar dos veces si vas a pasar la noche viendo la TV cuando podrías estar pasando ese tiempo con tus hijos o tu pareja. ¿Y qué hay del libro que siempre has querido escribir? ¿o tu idea para un nuevo negocio? La presencia mental de la muerte es un modo seguro para eliminar, o tan siquiera reducir enormemente la procrastinación.

El enganchamiento que vale la pena soltar

Todos tenemos una fecha de expiración. El momento en el que tomamos nuestra primera inhalación, simultáneamente empezamos a dar pasos hacia nuestra última. Cuando somos conscientes de este hecho, es más posible que hagamos buen uso del tiempo que tenemos. Nuestras experiencias se vuelven más profundas. Quizás percibas que cada respiración se vuelve más alegre, cada imágen se torna más viva. Apego y aferramiento, como nos dicen los budistas, son nuestras grandes fuentes de sufrimiento. La consciencia de la muerte, por otra parte, es el dejar ir último de nuestros apegos, y, por ende, nuestro sufrimiento.

Un día en la vida de la muerte

La consciencia de la muerte no tiene que ser una experiencia mórbida. Su valor está en hacer presente la inmediatez de la vida a nuestra consciencia presente. Suavizarse en la práctica puede ser útil y todos podemos encontrar pequeños modos para comenzar: Si ves a un animal muerto al lado de la calle, quizás no tienes que voltearte demasiado rápido a otro lado. Puedes hacer una pausa con esa imágen, contemplar el hecho de que este ser estaba vivo y respirando hace poco tiempo. Nota la quietud. ¿Qué surge dentro de ti? Nótalo también.

Puedes profundizar en esta práctica al pasar algo de tiempo a lo largo de tu día (yo prefiero en la mañana después de meditar) en estar consciente de tu mortalidad. Por ejemplo, puedes imaginarte a ti mismo como el observador de tu propio funeral, rodeado de amigos y miembros de tu familia. ¿Qué sentimientos surgen ahora? Es común tener pensamientos constantes, sensaciones intensas, e incluso miedo. Te puedes sentar con todo eso. Si te interesa explorar esta práctica de un modo más formal, el Satipatthana Sutta: Los Fundamentos de la Presencia Mental, contiene nueve “contemplaciones de cementerio”.

Si esto te parece demasiado intenso, trata de mantener en mente los Cinco Recordatorios que se encuentran en el Upajjhatthana Sutta:

LOS CUATRO RECORDATORIOS

  1. Está en mi naturaleza envejecer. No hay manera de escapar al envejecimiento.
  2. Está en mi naturaleza enfermarme. No hay manera de escapar a la enfermedad.
  3. Está en mi naturaleza morir. No hay manera de escapar de la muerte.
  4. Todo lo que me es preciado y todos a quienes amo están en la naturaleza del cambio. No hay manera de escapar de la separación de ellos.
  5. Mis acciones son mis únicas pertenencias. No puedo escapar de las consecuencias de mis acciones. Mis acciones son la base donde me paro.

Tengo los Cinco Recordatorios escritos en una pieza de papel que conservo en mi escritorio. La miro todos los días. Es un recordatorio conciso para mantenerme presente, para aceptar la vida por lo que es, y para evitar tratar de manipular mis experiencias para que cumplan mis expectativas.

Empezar tu práctica de conciencia de la muerte

Recientemente me senté con el maestro budista Nikki Mirghafori para discutir el poder de la consciencia de la muerte para el podcast de Lion’s Roar. Nikki es un maestro budista y científico de inteligencia artificial. Ella sostiene el linaje en la tradición Theravada, y fue empoderada por el maestro burmés Venerable Pa Auk Sayadaw, así como el Spirit Rock Meditation Center, Insight Meditation Society y el Insight Meditation Center.

Aquí hay un vínculo a su episodio, en donde puedes encontrar una meditación guiada de consciencia de la muerte. Te recomiendo que le eches un vistazo. Es una gran práctica para, como Nikki dice, despertar y dejar ir.

ACERCA DE CHRIS PACHECO

Chris Pacheco es el editor de audiovisuales de Lion’s Roar.

ACERCA DE RATNA DAKINI (Traductora)

ratna dakini es una yoguini budista tibetana, poeta y traductora originaria de México. Ha publicado dos libros de poesía de dharma, el último titulado Sunbird (2020). Ha traducido para la Comunidad de Meditación de Tergar por Aprox. 6 años, y continúa traduciendo para Tergar, así como para la página en español de Lion’s Roar. Actualmente vive en San Miguel de Allende, donde enseña Yoga, practica danza y prepara un tercer libro de poesía.

La conciencia de la muerte, una práctica que cambia la vida

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