Archivos de la categoría ASTRONOMÍA

Cae un meteorito cerca de Detroit (EE.UU.) y provoca un temblor de intensidad 2

El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) confirmó la caída hoy de un meteorito en las afueras de Detroit (Michigan) que provocó un pequeño temblor de intensidad 2 en la escala de Richter.

El temblor se registró a las 20.09 hora local (01.09 del miércoles GMT).

https://www.efe.com/efe/espana/sociedad/cae-un-meteorito-cerca-de-detroit-ee-uu-y-provoca-temblor-intensidad-2/10004-3494526?utm_source=wwwefecom&utm_medium=rss&utm_campaign=rss#

Marte – Es oficial: descubren columnas de hielo de agua limpia bajo la superficie

Agua en Marte. NASA

Si el hombre desciende sobre la primera capa de suelo rojiza de cierto planeta conocido, existe una nueva capa de hielo de agua limpia de entre 90 y 150 metros de espesor que le da al paisaje un tono azul oscuro.

No se trata de la Tierra, para encontrar este escenario debes viajar hasta Marte.

Al parecer, y con la ayuda de la nave Mars Reconnaissance Orbiter que lleva en el planeta rojo desde el año 2006 para realizar un mapeado completo, los investigadores liderados por Colin Dundas han dado con un hallazgo histórico: depósitos subterráneos enormes de agua helada, de incluso 170 metros de espesor en algunas zonas.

El equipo localizó ocho de estas características geológicas, llamadas escarpes (vertiente de roca que corta el terreno de forma abrupta), en Marte.

Un análisis de los escarpes reveló que el hielo grueso se oculta justo debajo de la superficie, a poco más de un metro.

Según Dundas:

Hemos encontrado una nueva ventana en el hielo para estudiar, que esperamos sea de interés para los interesados ​​en todos los aspectos del hielo en Marte y su historia.

Este hielo podría ser un objetivo tentador para futuras exploraciones, así como un recurso valioso para los terrícolas acampados en el planeta.

Imágenes de la MRO. NASA/JPL/University of Arizona/USGS

En realidad, no es noticia que Marte esté “helado”.

Esto se sabía desde que la nave Mars Odyssey llegó al planeta y comenzó a husmear para encontrar señales químicas de hielo.

El espectrómetro de rayos gamma de la nave encontró hidrógeno revelador, lo que indicó que el planeta tenía enormes cantidades de hielo.

De hecho, hasta un tercio de la superficie marciana contiene hielo poco profundo.

Sin embargo, elementos de detección remota como el hidrógeno no podían revelar la profundidad y la composición del mismo.

Mars Reconnaissance Orbiter mapeó la superficie con mayor detalle.

Dundas y sus colegas usaron sus imágenes en alta resolución para ubicar el hielo expuesto en pequeños cráteres, glaciares y capas de hielo.

Los investigadores dicen que la clave fueron las imágenes en color de un tinte azulado que envió la MRO:

Eso indicaba una subcapa es, de alguna manera, diferente desde el punto de vista de la composición que la suciedad rojiza de la superficie.

Es poco probable que las láminas congeladas sean una mezcla de agua y tierra. Si las conclusiones son correctas, como así parece, estamos viendo algo que es casi hielo puro, agua limpia.

Marte. Wikimedia Commons

Los escarpes existen a lo largo de las latitudes medias del planeta, descartando los glaciares que migraron desde los polos.

Los autores del estudio proponen que estas capas de hielo se formaron cuando la nieve espesa cubrió a Marte durante un período de unos miles de años.

El hielo enterrado se reveló después de que las estructuras se volvieron inestables y se expandieron.

Dichos acantilados se formaron a través de un proceso llamado sublimación, en el cual el hielo expuesto se convirtió directamente en vapor de agua.

Además, se piensa que, dada la proximidad de las láminas a la superficie, las hace muy accesibles, en teoría, a los robots exploradores, con el fin de que se pueda estudiar su composición y aprender como nunca antes sobre los valiosos registros del clima marciano y su historia geológica.

Eso sin contar con la idea que no se dice, pero se piensa: el día que se envíen humanos al planeta, esta fuente de agua podría hacer las cosas mucho más sencillas.

[Wired]

Miguel Jorge
私たちは、ギズモードが大好き
gizmodo.com

HALLAN LAS ENTRADAS A UNA RED DE PASADIZOS SUBTERRÁNEOS EN EL POLO NORTE DE LA LUNA

Resultado de imagen para Hallan las entradas a una red de pasadizos subterráneos en el polo norte de la Luna
Hallan las entradas a una red de pasadizos subterráneos en el polo norte de la Luna. Estos pozos podrían permitir a futuros exploradores un acceso más fácil a posible agua helada en el subsuelo de nuestro satélite naturalJ. DE J.

El Instituto SETI, dedicado a la búsqueda de vida fuera de la Tierra, y el Mars Institute, volcado en la promoción del estudio de Marte, han anunciado el descubrimiento de unos pequeños hoyos que pueden ser entradas a una red subterránea de tubos de lava en un gran cráter cerca del Polo Norte de la Luna. Estos «tragaluces» podrían permitir a futuros exploradores un acceso más fácil al agua helada, si es que esta se encuentra en el interior de estos pasadizos, en vez del enorme exfuerzo de excavar el regolito, los escombros que cubren el terreno lunar.

Los nuevos pozos fueron identificados gracias al análisis de las imágenes del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO) de la NASA. Se encuentran al noreste del Philolaus, un gran cráter de impacto de 70 km de diámetro ubicado a unos 550 km del polo norte lunar, en la cara vista. Los pozos aparecen como pequeñas depresiones sin borde, de 15 a 30 metros de ancho, con interiores completamente sombreados. Están ubicados a lo largo de secciones de canales sinuosos, que se entrecruzan en el suelo del Philolaus. En general, se cree que esos hoyos son el resultado del colapso de lava ocurrido hace miles de millones de años, cuando la Luna era un sitio más cálido y con actividad volcánica.

 Serie de imágenes que muestran la ubicación de algunos nuevos hoyos en el cráter Philolaus – NASA / Lunar Reconnaissance Orbiter / SETI Institute / Mars Institute / PascalLee

«Las imágenes de mayor resolución disponibles para el cráter Philolaus no permiten que los pozos se identifiquen como tragaluces de tubo de lava con una certeza del 100%, pero estamos buscando buenos candidatos considerando simultáneamente su tamaño, forma, condiciones de iluminación y configuración geológica», explica Pascal Lee, científico planetario en el Instituto SETI y el Mars Institute y responsable del nuevo hallazgo en el Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley.

Antes de este descubrimiento, otros investigadores habían encontrado más de 200 hoyos en la Luna, muchos de los cuales han sido identificados como posibles lucernarios que conducen a tubos de lava subterráneos asociados con surcos sinuosos similares. Sin embargo, el nuevo anuncio representa el primer informe publicado de posibles tragaluces de tubo de lava en las regiones polares selenitas, según informan sus autores.

En los últimos años, los polos lunares han crecido en importancia estratégica tanto para la ciencia como para la exploración, ya que se sabe que el agua helada está enterrada en el regolito lunar en áreas permanentemente oscuras en ambos polos. Pero sin una gran cavidad conocida que permita un acceso fácil al subsuelo, la extracción de ese hielo esparcido en el regolito presenta todo un desafío.
Mayor acceso al agua

Para los científicos, el nuevo descubrimiento puede abrir una perspectiva emocionante, ya que podría permitir un acceso mucho más fácil al agua, vital para la supervivencia de los futuros colonos. Los tragaluces y los tubos de lava podrían proporcionar un acceso directo al subterráneo polar, sin la necesidad de tener que excavar grandes cantidades de regolito lunar. Además, si hay hielo dentro de los tubos de lava, lo que todavía no se conoce, podría ser en formaciones masivas, como ocurre a menudo en los tubos de lava fría en la Tierra, y la energía solar estaría disponible cerca, justo afuera de cada hoyo.

El Cráter de Philolaus también es atractivo por su edad relativamente joven, lo que permitiría estudios de la evolución más reciente de la Luna. Es uno de los pocos cráteres grandes formados durante la Era Copernicana, es decir, dentro de los últimos 1.100 millones de años de historia lunar. Además, al estar en la cara vista, Philolaus permite comunicaciones directas con la Tierra.

«También tendríamos una hermosa vista de la Tierra. Los sitios de aterrizaje de (las misiones) Apolo estaban todos cerca del ecuador de la Luna, de modo que la Tierra estaba casi directamente sobre las cabezas de los astronautas. Pero desde los tragaluces de Philolaus, la Tierra se elevaría justo sobre el borde montañoso del cráter, cerca del horizonte hacia el sureste», añade Lee.

«Nuestro siguiente paso debe ser una exploración más profunda, para verificar si estos pozos son verdaderos tragaluces de tubo de lava, y si lo son, si los tubos de lava realmente contienen hielo. Esta es una posibilidad emocionante para una nueva generación de astronautas o espeleólogos robóticos», indica. «Explorar tubos de lava en la Luna también nos preparará para hacer lo mismo en Marte. Allí, enfrentaremos la posibilidad de ampliar nuestra búsqueda de vida en el subsuelo más profundo, donde podríamos encontrar ambientes más cálidos, húmedos y más protegidos que en la superficie».

Para Bill Diamond, presidente y CEO de Instituto SETI, este descubrimiento «es emocionante mientraslos humanos nos preparamos para regresar a la Luna». Y, como explica, «nos recuerda que nuestra exploración de los mundos planetarios no se limita a su superficie y debe extenderse a sus misteriosos interiores».

J. DE J
http://www.periodicoelnuevomundo.com/2018/01/hallan-las-entradas-una-red-de.html

¿De dónde vienen las misteriosas señales de radio que llegan repetidamente a la Tierra desde el espacio y que se atribuyeron a una civilización extraterrestre?

Un misterio en forma de ondas de radio llega repetidamente a la Tierra desde algún remoto lugar del universo.

Es diferente a todas las señales y “ruidos” que se reciben cotidianamente desde el espacio por un motivo peculiar: este sonido regresa una y otra vez.

Se detectó por primera vez en 2012 y, desde entonces, ha vuelto más de 150 veces.

Lo llaman FRB 121102 y la estructura de sus ondas ya es conocida por los astrónomos que rastrean los sonidos del cosmos.

Pero su origen ha sido por años objeto de conjeturas y teorías conspirativas, que van desde la energía proveniente de agujeros negros hasta supuestas señales enviadas por civilizaciones extraterrestres.

Ahora, un grupo de científicos parece haber dado con una de las claves de su procedencia, según informaron durante la última reunión de la Sociedad Astronómica Estadounidense que se celebra actualmente en Washington, y en un artículo en la revista Nature .

Sonidos del universo

Las ráfagas de radio rápidas (FRB) son uno de los acertijos más persistentes en astronomía.

Son sonidos de corta duración, una especie de ondas de radio cuyo origen físico continúa en busca de una explicación.

Son generalmente pulsaciones que duran unos pocos milisegundos, una marca casi imperceptible.

Las FRB fueron detectadas por primera vez 2007, a partir de una revisión de datos de archivo del radiotelescopio Parkes, en Australia.

Los astrónomos estaban buscando nuevos ejemplos de estrellas de neutrones magnetizadas, llamadas púlsares.

Pero, en lugar de eso, encontraron un nuevo fenómeno: un estallido de ondas de radio que había sido registrado en 2001 y había pasado desapercibido.

El año pasado los científicos determinaron que estas emisiones, con una potencia equivalente a 500 millones de s oles , provenían de una galaxia enana y tenue, ubicada a 3.000 millones de años luz de la Tierra y con una masa de alrededor del 1% de la que tiene la Vía Láctea.

Desde ese remoto lugar del universo, viajaron un vasto periplo por el tiempo y el espacio intergaláctico antes de alcanzar nuestro planeta.

Pero solo una de estas fuentes de energía de radio ha entrado “en erupción” más de una vez: la FRB 121102.

Ahora, los investigadores han utilizado las detecciones más recientes, muchas de ellas realizadas por el Observatorio de Arecibo, en Puerto Rico, para aprender más sobre el entorno extremo que sirve de fuente a esta misteriosa explosión de ondas.

El origen

Los científicos creen que la emisión podría provenir de una estrella de neutrones, o un púlsar , otro tipo de estrella de neutrones altamente magnetizada y giratoria.

En cualquiera de los casos, consideran que estos astros estarían cercanos a un agujero negro o incrustados en una nebulosa.

La afirmación la realizaron luego que detectaran un aspecto peculiar en la polarización de las ondas de FRB 121102, es decir, la dirección en la que vibran.

Y es que cuando las ondas de radio polarizadas pasan a través de una región con un campo magnético, la polarización se “tuerce” por un efecto conocido como rotación de Faraday.

Cuanto más fuerte es el campo magnético, mayor es la torsión.

“Las únicas fuentes en la Vía Láctea que están retorcidas tanto como FRB121102 están en el centro galáctico, que es una región dinámica cerca de un agujero negro masivo. Quizás FRB121102 se encuentra en un ambiente similar en su galaxia anfitriona”, asegura el astrónomo Daniele Michilli, coautor del estudio.

“Sin embargo, la torsión de las ráfagas de radio también podría explicarse si la fuente está ubicada en una poderosa nebulosa o remanente de supernova”, agrega.

Sin embargo, las dudas sobre estas pulsaciones continúan.

De acuerdo con Vishal Gajjar, del Centro de Investigación SETI, en Berkeley, California, aún se desconoce el mecanismo por el que se originan o cómo una estrella de neutrones puede crear la gran cantidad de energía que produce una FRB.

Se calcula que es tanta la energía que libera en un solo milisegundo que es equiparable a la cantidad que desprende el Sol en un día entero.

Pero durante su intervención Gajjar añadió otro punto que aumentó la incertidumbre sobre el origen de la señal

No podemos descartar completamente la hipótesis extraterrestre para las FRB en general “, dijo.

Por ahora, el misterio continúa.

Foto: Dr. Seth Shostak /Science Photo Library.

http://www.24horas.cl/noticiasbbc/de-donde-vienen-las-misteriosas-senales-de-radio-que-llegan-repetidamente-a-la-tierra-desde-el-espacio-y-que-se-atribuyeron-a-una-civilizacion-extraterrestre-2611976

CIENTÍFICOS HAN ENCONTRADO, LOS DOS ELEMENTOS NECESARIOS, EL AGUA LÍQUIDA Y LAS MOLÉCULAS ORGÁNICAS COMPLEJAS, SU ORIGEN PARECE ESTAR EN CERES.

Hallan en la Tierra ingredientes para la vida que vinieron del «planeta» Ceres

Fotografía ampliada de un pequeño cristal rico en moléculas orgánicas. Se encontró en un meteorito caído en Marruecos en 1998-Queenie Chan/The Open University, UK

Uno de los mayores misterios posibles es el de cómo apareció la vida en el Universo, y de si esta es única en la Tierra o si es una realidad presente en infinidad de planetas. Después de décadas de investigación, los científicos han ido poco a poco reconstruyendo la posible historia de sus orígenes. Parece claro que la vida surgió en unas condiciones muy especiales cuando se combinaron ciertas moléculas orgánicas (formadas por esqueletos de átomos de carbono e hidrógeno), que se pueden encontrar hoy en asteroides, cometas o incluso polvo espacial. Además se considera que para ello fue clave la presencia de agua, una molécula que también se crea en el espacio. Entre las muchas dudas que aparecen aquí está la de dónde ocurrió todo esto: ¿las semillas para la vida llegaron a la Tierra gracias al impacto de cometas y asteroides? ¿O bien ya estaban en el planeta? ¿Puede ser, incluso, que la vida viniera de más allá?Para responder a estas preguntas, los científicos buscan huellas de vida en otros planetas. También reconstruyen las reacciones químicas que la pudieron crear y, a veces, tienen la oportunidad de analizar directamente sus ingredientes esenciales en asteroides y cometas, los restos «arqueológicos» de los orígenes del Sistema Solar. De hecho, un estudio publicado este miércoles en Science Advances ha publicado el hallazgo, por primera vez, de los dos ingredientes esenciales para la vida, el agua y las moléculas orgánicas complejas, en un meteorito. En concreto, han detectado moléculas orgánicas y agua en cristales presentes en dos meteoritos que cayeron en la Tierra en 1998. Quizás lo más curioso es que su origen parece estar en Ceres, un planeta enano del cinturón de asteroides.

«Esta es la primera vez que hemos encontrado materia orgánica abundante asociada con agua líquida», ha dicho en un comunicado Queenie Chan, primera autora del estudio e investigadora en The Open University, en Reino Unido. Según ella, esto «es realmente crucial para entender el origen de la vida y de las moléculas orgánicas complejas en el espacio».

Fotografía ampliada de un pequeño cristal rico en moléculas orgánicas. Se encontró en un meteorito caído en Marruecos en 1998-Queenie Chan/The Open University, UK

Científicos del Departamento de Energía del Laboratorio Nacional de Berkeley (EE.UU.)., de la Open University y de la Universidad Nacional de Yokohama (Japón) han llevado a cabo un detallado estudio químico de unos pequeños cristales presentes en esos meteoritos, a través de sofisticados análisis de rayos X.

Moléculas creadas en Ceres

Así han detectado moléculas orgánicas complejas y trazas de agua líquida cuyo origen se remonta al nacimiento del Sistema Solar. Quizás lo más interesante es que hay pistas de que los cristales comenzaron a formarse gracias al agua expulsada con la actividad volcánica de Ceres, un planeta enano del cinturón de asteroides.

«Es como encontrar una mosca conservada en ámbar», ha dicho en un comunicado David Kilcoyne, coautor del estudio e investigador en el Laboratorio de Berkeley (EE.UU.). Es cierto que los autores del estudio no han encontrado un fósil de insecto de otra era, pero sí que han dado con un fuerte indicio de que los meteoritos pueden ser como cápsulas capaces de preservar y transportarlos ingredientes de la vida a través del espacio.

 

 

Fotografía de Ceres, un planeta enano del cinturón de asteroides que no llega a los 1.000 kilómetros de diámetro-NASA/JPL

Además, los análisis mostraron cosas muy sorprendentes. Parece ser que ambas rocas provenían de dos asteroides que cruzaron su camino en el pasado. De hecho, sospechan que en algún momento un asteroide pequeño chocó contra uno mayor, y que acabaron intercambiando materiales.

«Las cosas no son tan sencillas como pensábamos que eran», ha resumido Chan. Pero lo positivo es que lo encontrado indica que en un simple meteorito puede haber una gran variedad de moléculas orgánicas y de agua. «Todo apunta a la conclusión de que el origen de la vida es realmente posible en cualquier parte», ha dicho la investigadora.

Los dos meteoritos cayeron en la Tierra en 1998, pero en distintas fechas. Uno impactó cerca de una pista de baloncesto de Texas, Estados Unidos, en marzo. El otro cayó cerca de Marruecos en agosto. En su superficie, los investigadores encontraron minúsculos cristales, de apenas dos milímetros de largo, que contenían moléculas orgánicas y trazas de agua.

Yoko Kebukawa, investigador de la Universidad Nacional de Yokohama (Japón), que también ha participado en el estudio, ha dicho que los análisis revelaron que la materia orgánica encontrada en esos recientes meteoritos era más o menos similar a la encontrada en meteoritos primitivos (que impactaron contra la Tierra mucho tiempo atrás). Sin embargo, había algunas diferencias: «Nuestros resultados sugieren que la materia orgánica se originó en algún cuerpo rico en agua, un mundo oceánico de los comienzos del Sistema Solar, posiblemente Ceres». Como ocurre con los grandes misterios, con cada descubrimiento aparecen preguntas más intrigantes. ¿Los ingredientes de la vida en la Tierra venían de Ceres? ¿Podrían haber llegado esas moléculas a Marte? ¿Este tipo de cosas ocurren en otros sistemas solares?

http://www.periodicoelnuevomundo.com/2018/01/cientificos-han-encontrado-por-primera.html

El sistema solar es más extraño de lo que pensábamos

Si ya sabíamos que el sistema solar es especial, jamás hubiéramos pensado que es tan extraordinario como ha mostrado este último estudio astronómico. ¿Qué le pasó al comienzo de su historia?

El sistema solar es más extraño de lo que pensábamos
NASA/JPL

Nuestro planeta es único. Y nuestro sistema solar también. Lo sabe todo el mundo. Pero lo que no sabe casi nadie es todo lo extraño que resulta. A día de hoy todavía hay quien se sorprende de lo extravagante que puede resultar nuestro vecindario cósmico. Con este hecho se han topado recientemente unos investigadores de la Universidad de Montreal, quienes han comprobado que somos más especiales de lo que nos pensábamos.

Como “guisantes en una vaina”

Y es que, según una reciente investigación liderada por la astrofísica Lauren Weiss, los exoplanetas que orbitan la misma estrella tienden a tener tamaños similares y un espaciado orbital regular. ¿Y qué tiene esto de especial? ¡Nada! Esa es la cuestión.

Por el contrario, nuestro sistema solar, como todos sabemos, contiene una rica variedad de tamaños, tipos y órbitas distintas. El patrón descrito podría sugerir que la mayoría de los sistemas planetarios tienen una historia de formación diferente a la del sistema solar, lo que nos hace aún más extraños de lo que creíamos.

El análisis dirigido por la Dra. Weiss, y publicado en The Astronomical Journal, se centró en 909 planetas pertenecientes a 355 sistemas de multiplanetarios situados entre 1.000 y 4.000 años luz de distancia de la Tierra. Gracias al análisis estadístico, como decíamos, el equipo encontró dos patrones sorprendentes.

exoplanetas

Crédito: NASA/JPL-Caltech

Los exoplanetas, explicaban los investigadores, tienden a ser del mismo tamaño que sus vecinos. Si un planeta es pequeño, es probable que el próximo planeta alrededor de la misma estrella también sea pequeño. Y si un planeta es grande, el siguiente es probable que sea grande.

También descubrieron que los planetas que orbitan alrededor de la misma estrella tienden a tener un espaciado orbital regular. “Es como si los planetas fueran guisantes en una vaina, todos muy similares entre sí“, afirmaba la Dra. Weiss para la prensa.

Júpiter y Saturno, los extraños del sistema

“Estos patrones no ocurrirían si los tamaños de los planetas o los espaciamientos fueran dibujados al azar”, explica Weiss. En la teoría clásica de formación de planetas, estos aparecen a partir de un disco de acreción protoplanetario que rodea a una estrella recién formada.

Así, podrían formarse en configuraciones compactas con tamaños similares y un espaciamiento orbital regular, de manera parecida al patrón recientemente observado en los sistemas exoplanetarios. Sin embargo, en nuestro sistema solar los planetas interiores tienen órbitas sorprendentemente grandes y tamaños diversos.

Esto nos indica que la formación de nuestro vecindario estelar no fue precisamente “corriente”. Cada vez son más las evidencias que muestran que Júpiter y Saturno interrumpieron la estructura inicial de nuestro sistema, en algún momento.

planeta

Sistema estelar triple HD 131399 visto desde una posición cercana al planeta gigante que orbita al sistema. Crédito: ESO/L. Calçada

Esto provocó que los cuatro planetas terrestres existentes que conocemos hoy día quedaran ampliamente espaciados. Esto es importante porque nos puede ayudar en la búsqueda de vida extraterrestre. Para esto, los investigadores pretenden probar cómo la presencia o ausencia de planetas parecidos a Júpiter a grandes distancias orbitales se relacionan con patrones en los sistemas planetarios internos.

Independientemente de sus poblaciones externas, la similitud de los planetas en las regiones internas de los sistemas extrasolares requiere una explicación. Si se puede identificar el factor decisivo para los tamaños de los planetas, este factor podría ayudar a determinar qué estrellas tienen planetas terrestres que son aptos para la vida.

Kepler sigue dando sus frutos

A pesar de que hace ya cuatro años del fin de la misión original, la sonda Kepler sigue dando mucho de qué hablar. Nada mal para un observatorio espacial cuyos días están contados. Este telescopio de la NASA fue lanzado en 2009 en busca de planetas extrasolares, especialmente aquellos de tamaño similar a la Tierra, que se encontraran en la zona de habitabilidad de su estrella.

A día de hoy, gracias a este telescopio, se conocen miles de exoplanetas. Esta gran muestra permite a los investigadores no solo estudiar sistemas individuales, sino también extraer conclusiones sobre los sistemas planetarios en general. Sin embargo, muchas incógnitas siguen vigentes a pesar de los esfuerzos por desentrañar los secretos del cosmos.

Por ejemplo, todavía se sabe poco sobre qué tipo de planetas existen, o, si los hay a distancias orbitales más grandes alrededor de estos sistemas. El universo sigue siendo un lugar misterioso y vasto, lleno de incógnitas. Pero, de vez en cuando, surgen respuestas.

Gracias al Observatorio W. M. Keck de Maunakea, en Hawaii, y a las 1.305 estrellas que albergan 2025 planetas en tránsito, descubiertos originalmente por Kepler, así como al trabajo del equipo de Weiss, hoy sabemos una cosa nueva: nuestro sistema solar y nuestro planeta, es aún más precioso y único en el universo de lo que jamás nos hubiéramos atrevido a pensar.

Hay más de 250 millones de humanoides viviendo en la Luna afirma ex piloto de la CIA.

Un ex piloto de la CIA sorprendió al público con su declaración de que la Luna es en realidad un lugar habitable con más de 250 millones de ciudadanos.

El ex piloto de la CIA, John Lear, ha sido bastante famoso entre los teóricos de la conspiración.

“Todo lo que escuchaste sobre la Luna es una mentira”, exclamó el Sr. Lear.

Dijo que descubrió estructuras secretas en la Luna y, además durante una ponencia, mostró algunas imágenes que supuestamente muestran pruebas de estas formaciones artificiales.

Los astrónomos aficionados han grabado recientemente algo que parece una proyección holográfica de la superficie de la Luna.

Hay muchos teóricos de la conspiración que creen que algún tipo de ciencia o tecnología está ocultando las estructuras en la luna. Entonces, esta tecnología holográfica podría ser la que los cubra.

Las primeras visitas a la Luna probablemente ocurrieron gracias a la nave antigravitatoria de Tesla.

No puedo probar esto por supuesto o ya estaría muerto. No puedo mostrarte una imagen del USS Enterprise  ahora. Es lo que tiene sentido conocer la tecnología obtenida después de que el gobierno de los EE. UU. Inyectó billones o billones en todas las investigaciones de Tesla “, afirma Lear.

En el vídeo de Lear, se pueden observar algunas fotos tomadas desde un observatorio en 1946. Aparentemente muestran una gran catástrofe que ocurrió al noroeste del cráter Endymion.

Él continúa explicando cómo la Luna se hizo dentro de Júpiter hace 40 millones de años.

Supuestamente, durante la última edad de hielo, hace 15,000 años, la trayectoria del electroimán estaba atrapada en la órbita de la Tierra. Por lo tanto, afirma, las grandes ciudades, civilizaciones y bases en la Luna comenzaron a aparecer.

Lear describió a los ciudadanos de la Luna como alienígenas humanoides. También dijo que entre ellos también está la raza de los Grises, pero viven bajo la superficie de la Luna, trabajando en enormes laboratorios.

Para sonar aún más raro, dijo que la Tierra es en realidad una prisión planetaria que sirve como lugar para castigos. Hay millones de otros planetas como la Tierra, afirmó.

John Lear tiene ideas y afirmaciones increíbles, por lo que no es extraño que esté siendo objeto de constantes burlas y bromas entre los escépticos.

Sin embargo, este ex piloto de la CIA también fue un ex capitán de las fuerzas aéreas de los EE. UU. Ha operado más de 100 aviones diferentes y tiene muchos certificados que demuestran su experiencia. link:https://goo.gl/oFSyA1

¿Qué es el 0 de enero y por qué es importante para la astronomía?

El 1 de enero es el primer día del año para todo el mundo. Excepto si eres astrónomo.

La ausencia del 0 en el calendario es un foco de confusión desde que se decidió que se iba a empezar a contar los años comenzando por el 1 y no por el 0.

El año siguiente al -1 a.C. fue el 1 d.C.; no se pasó por el 0. Es lo que provocó, por ejemplo, los debates sobre si el año 2000 era el primero del siglo XXI o el último del XX, como efectivamente es.

“Al primer día del 2018 lo llamaremos 1 de enero, pero técnicamente todavía no habrá transcurrido un día entero dentro de ese año”, le dice a BBC Mundo Jorge Núñez de Murga, catedrático del Departamento de Astronomía y Meteorología de la Universidad de Barcelona y director del Observatorio Fabra.

¿Contamos días o los ordenamos?

La ausencia del año 0 y de los días 0 se explica porque “nombramos los días en números ordinales, hablamos del primer día del año, del segundo…”

Por lo tanto, no existe el día 0 antes del 1 por la misma razón que en una lista ordenada no existe una posición previa a la primera.

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En el momento en que se tiene que hacer cálculos sobre el tiempo —usando números cardinales— surgió la necesidad de designar un día 0.

Por ello, la astronomía optó por usar como recurso el último día del año. “Es muy sencillo —dice Núñez—, el 0 de enero es el 31 de diciembre del año anterior“.

Un recurso para hacer cálculos astronómicos

Como explica Núñez, el 1 de enero de 2018 a las 12 del mediodía habrán transcurrido 0,5 días de 2018. Y el día 1 de 2018 se completa justo a la medianoche, cuando en nuestro calendario pasa a ser el 2 de enero.

Este lapso entre el nombre que el calendario da a los días y el tiempo por el que efectivamente transcurren genera un problema para los cálculos astronómicos.

“Es muy útil para los cálculos en los que tienes que usar fracciones de año o de mes. De hecho, los libros de efemérides publican los datos de posición de astros y planetas con fecha de 0 de enero, y las tablas astronómicas empiezan por ese mismo día”, explica Núñez.

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¿Hay que cambiar el calendario?

El director del Observatorio Fabra es claro: “Si los meses fuesen del día 0 al 30,no existiría este problema”.

Pese a ello, reconoce que el 0 de enero es “simplemente un recurso usado para los cálculos astronómicos”, y que a la hora de publicar los datos se adaptan al calendario regular.

El 0 de enero seguirá apareciendo en los libros técnicos de astronomía, aunque “ahora, con los ordenadores, ya no es tan importante”, señala.

Sin embargo, afirma Núñez, “el concepto del 0 de enero existe. El próximo 31 de diciembre será el 0 de enero de 2018“.

http://www.24horas.cl/noticiasbbc/que-es-el-0-de-enero-y-por-que-es-importante-para-la-astronomia-2602234