Carlos Castaneda El Lado Activo del Infinito – ¿Podrían ser los Arcontes ser comparados con las “sombras de barro”, descritas por Don Juan?

CARLOS CASTANEDA Y PARALELISMO GNÓSTICO (LOS DEPREDADORES)

Los once libros de Carlos Castañeda registran su aprendizaje con un indio yaqui, don Juan Matus, quien interpreta para el escéptico antropólogo de Castañeda, el socrático mentor.

Durante más de veinte años, Castañeda aprendió la teoría y la práctica de una nueva disciplina propuesta por su travieso y exigente maestro. El arte de los “nuevos videntes” implica la revisión de antiguos secretos de la brujería tolteca transmitida a Don Juan a través de un linaje que data de finales del siglo 18.

“Brujería” en este caso significa un camino de experiencia que se distingue y está muy por fuera de los hábitos de la experiencia de la humanidad (en francés “sortir”, salir, partir).

A través de un largo proceso de ensayo y error, Castañeda se las arregla para alterar los parámetros de la percepción y explorar otros mundos. En el proceso de sus aventuras, se encuentra con ciertos seres extraterrestres inorgánicos que presentan un obstáculo o una prueba para el chamán. En Pases Mágicos, Castañeda escribió:

“Los seres humanos están en un viaje de conciencia, el cual ha sido momentáneamente interrumpido por extrañas fuerzas.”

SOMBRAS DE BARRO

En el último libro de Castañeda, El Lado Activo del Infinito (1998), Don Juan reta a Castañeda para conciliar la inteligencia del hombre, demostrada en tantos logros, con,

“la estupidez de sus sistemas de creencias … la estupidez de su comportamiento contradictorio”.

Don Juan relaciona esta flagrante contradicción en la inteligencia humana a lo que él llama “el tema de temas”,” el tema más serio en la brujería. “Este tema es la depredación”.

Ante el horrorizado asombro de su aprendiz, el brujo mayor explica cómo la mente humana ha sido infiltrada por una inteligencia alienígena:

Tenemos un depredador que vino desde las profundidades del cosmos y se hizo cargo gobernar nuestras vidas. Los seres humanos son sus prisioneros. El predador es nuestro amo y señor. Nos ha vuelto dóciles, indefensos. Si queremos protestar, suprime nuestras protestas. Si queremos actuar independientemente, exige que no lo hagamos…

Los chamanes creen que los predadores nos han dado nuestros sistemas de creencias, nuestras ideas acerca del bien y del mal, las costumbres sociales.

Ellos son los que establecieron nuestras esperanzas y expectativas y los sueños de éxito o fracaso. Nos han dado la codicia, la avaricia y la cobardía. Es el predador el que nos hace complacientes, rutinarios y ególatras.

De acuerdo con Don Juan, los brujos del México antiguo llamaban al depredador, el volador,

“Ya que salta por los aires… Es una gran sombra, impenetrablemente negra, una sombra negra que salta por los aires.”

Esta descripción coincide con miles de cuentas de los bizarros movimientos de saltos, a veces hacia un lado, ejecutados por los alienígenas grises que asaltan o confrontan a la gente al azar. Fugaces sombras negras son reportadas con menos frecuencia, pero juegan el papel más importante en el largo y detallado reporte de actividad alienígena por John Keel en su libro, The Mothman Prophecies (ver comentarios sobre Las Profecías del Hombre-Polilla: http://gabadiario.blogspot.com/2006/0…).

Los escritos gnósticos contienen descripciones de los depredadores alienígenas llamados Arcontes
( http://www.bibliotecapleyades.net/vid…) , Arkontai en griego. Los textos de Nag Hammadi
(http://www.bibliotecapleyades.net/nag…) los describen como pesadas criaturas elusivas y sombrías. El nombre más común para ellos es “seres de la semejanza, criaturas de la sombra.”

¿Podrían ser los Arcontes ser comparados con las “sombras de barro”, descritas por Don Juan?

Esta pregunta plantea el tema general de los paralelos entre el chamanismo centroamericano tolteca de don Juan y el chamanismo de las Escuelas de Misterios de la antigua Europa. Vamos a considerar algunos de estos paralelismos.

En primer lugar, está la cuestión de la influencia de los depredadores o voladores sobre la humanidad.

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