Adiós a Dios

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   Un ser humano con conciencia de 4D (cuarta dimensión), por muy bajo que sea su nivel de vibración en el Amor,  tiene una tendencia más que evidente en no volver a ser engañado nunca más por ese cúmulo de creencias en determinados dioses, se les ponga el nombre que se les ponga. Y es que son muchos los dioses en los que creyó cuando su vibración era de 3D.
             Quizá, posiblemente, todo se inicie con el cuestionamiento en la jerarquía, que se estableció en el pasado, y en su vida personal, con un conjunto de ideas fijas (sistemas de creencias) en lo que debía o no creer sin hacer preguntas aunque surgiesen dudas. Porque aunque esas ideas no se sostuvieran, se debía creer categóricamente bajo penas muy graves si se pronuncia en contra.
            El credo es bastante amplio. Las religiones no son las únicas ideologías a las que me refiero, aunque son una de las más sólidas que han mantenido atrapada a la mente del ser de 3D durante millones de años ¿Recuerdas cuando estudiaste las antiguas civilizaciones, que hasta las más lejanas en los tiempos, ya tenían algún dios al que adorar? Incluso antes que el judaísmo existiera, siendo una de las religiones más antiguas, ya había registros históricos de deidades anteriores que terminaron cayendo con el paso del tiempo. Caían porque esos colectivos eran conquistados por adversarios y les hacían convertirse al culto que estos llevaban, o bien tal civilización se hundía corriendo sus ídolos el mismo proceso ¿Recuerdas el Imperio Romano en su debacle y qué pasó con sus dioses? Todos los cultos terminaron por irse, y es manifiesto que esto constituye, por sí mismo, la prueba palpable de que ninguno de esos dioses tenía respaldo ni crédito divino, de lo contrario se hubieran mantenido debido a que su dios habría intervenido, pero nunca ha sucedido tal cosa.
 
            Así, pues, seguir creyendo en cualquier diosito que te haya sido presentado en el pasado, no tiene el más mínimo acierto, ni lógica ni racionalidad. Ninguna de esas iglesias ha podido justificar, con argumentación sólida, el proceso de adoctrinamiento que impusieron con el único objetivo de mantener en el miedo y controladas a las mentes, para así servirse de las mismas en sus muy distintas perversiones ofrecidas sobre de la realidad divina.
             Pero no han sido los únicos dioses que han estado en los altares, y no sólo de las iglesias. Porque templos mayores se han construido para seguir idolatrando algo tan simple como es un juego de pelota concreto, y son muchos los tipos de juegos a los que hago referencia. Esto ha sido llevar al humano a un nuevo fanatismo religioso que es el defender, hasta donde haga falta, a un equipo o un color en contra de otro. Este tipo de religiones peloteras han sido, aunque aún se manifiestan, un atrapa bob@ que sólo sabe hacer pensar a la persona en sus colores sin que pueda existir otra cosa distinta ¿te das cuenta por dónde van los tiros?
             Otro de esos dioses, que tanta veces han caído con unas siglas y se han levantado con otras, son las ideologías políticas, que aunque puedan parecer muy diversas, se centran en dos, las de un lado y las de otro. La ideología de derecha y la de izquierda. Y no le des más vueltas, que siempre se estaba en un sentido o en el contrario con más o menos radicalidad, pero encontrar cualquier tendencia neutral ha sido inviable. Esto derivó en que los ciudadanos de una realidad de 3D creyeran que tenían que existir quienes les arreglaran los problemas. Quienes les controlaran porque no eran capaces de hacerlo por sí mismo. Creyeron sin duda que tenía que existir un poder político que equilibrara la sociedad. Incluso se ha llegado al más absurdo de los absurdos, que es elevar a divinidad a ciertos reyezuelos como si el poder que mantenían les llegara desde el mismo cielo. Aunque más ridículo me parece, es el seguir a una persona, que sale de la nada, y hace creer a los demás que él o ella es la solución a lo que sea que se tenga que solucionar. A est@s se les ha rendido un culto que algunos denominaron la erótica del poder. Y a las evidencias de los miles de sumarios pasados me remito para que compruebes que nunca, esas creencias ideológicas, equilibraron nada, sino que al contrario mantuvieron la balanza al lado de alguien que siempre se beneficiaba en contra de todos los posibles.
            ¿Necesitas de más dioses? ¿Necesitas que enumere más dioses? Porque los hay. La cuestión es que si presumes de ser un ser evolucionado de 4D y sigues creyendo en algún tipo de dios externo, sea el que sea, o lo que sea, en verdad no estás en una realidad más que de 3D, donde el miedo sigue existiendo en tu vida. Así que es mejor que evalúes tus creencias, y verás cómo puedes empezar a decir adiós a los dioses, porque tú eres tu único dios/diosa.

3 comentarios en “Adiós a Dios

  1. El problema creo que está siempre en las palabras con las que designamos a las cosas. Nos confunden porque son interpretadas por la mente y la mente siempre es dualista, juzga y dice esto es bueno y esto es malo, distorsiona porque es como una especie de cristal empañado por todos tus aprendizajes y creencias anteriores. Para conocer a “Dios” no se puede utilizar la mente racional, porque justamente es incognoscible, es inefable, no puede expresarse con palabras. El negar su existencia está fundamentada en la misma disertación mental y racional. Hace tiempo, paseando por uno de los sitios donde suelo ir a encontrarme conmigo misma y con mi silencio y paz interior, me vino a la mente “Dios es Amor y yo soy divina”. Pero con la palabra amor pasa lo mismo que con la de Dios y cada uno entiende una cosa distinta. Hay una práctica de la filosofía Advaitia que consiste en sentarte solo y repetir “Soy Dios, soy Dios”. Dicen que cuando en occidente un hombre pronuncia estas palabras, se le llama loco y se le encierra en el manicomio. Sin embargo en oriente, con mucha alegría, te dicen “hombre ya era hora de que cayeras en la cuenta. Todo es un juego que cada cual debe descubrir, fuera de la mente, fuera de las manidas palabras, en el silencio de su interior

    1. Ana, excelentes palabras, estoy seguro que a los que piensan así, se les tacha de herejes. Pero el estar completamente seguro de lo que significa “estar con uno mismo”, no importa lo que digan los demás. Lo cierto es que esos aprendizajes y religiones heredadas por nuestros padres han impuesto también una doble moral. Por un lado, la gente juzga a los demás, pero mucha de esa gente hace precisamente lo que está juzgando. Dí por casualidad en esta pagina, buscando piedra alumbre para mis axilas y me encontré con una buena página. Felicitaciones

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