religion y ovnis

La conexión mas clara entre  los OVNIS y la religión, la podemos encontrar en la Biblia.  Para ello, deberemos olvidar el dogma de fe que a todos prácticamente nos han implantado desde pequeños y nos daremos cuenta de que muchos de los pasajes bíblicos, son testimonios precientíficos de contactos con OVNIS. Lamentablemente, ha transcurrido tanto tiempo que desde que se escribieron los relatos, que es imposible demostrar que las referencias descriptivas de la Biblia, se refieran específicamente a contactos con OVNIS, no obstante, veremos algunos pasajes.

Éxodo 13,21-22
“…E iba Yahvé al frente de ellos, de día en una columna de nube para guiarlos en el camino y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos. La columna de nube no se apartaba del pueblo de día, ni de noche la de fuego…”

Éxodo 14,19-20

“…Se levanto el Ángel de Yahvé que marchaba al frente del ejercito de Israel, y se puso detrás de ellos. Se levanto también la columna de nube de delante de ellos y se coloco a la espalda, intercalándose así entre el campamento de los egipcios y el campamento de los israelíes. Era nube y tinieblas (por una parte), y (por la otra) iluminaba la noche, de modo que no pudieron acercarse aquellos a estos en toda la noche…”

IV de los Reyes 2,11-12
“…Mientras seguían andando y hablando, he aquí que un carro de fuego y caballos de fuego separaron al uno del otro y subió Elías en un torbellino al cielo. Eliseo miraba y clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su caballería! Y no lo vio mas…”

Isaías 60,8

“…¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas? 9 Ciertamente a mí esperarán los de la costa, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, al nombre de Jehová tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado…”


Ezequiel 1,15-27

«…Y sucedió que el año treinta, el día cinco del cuarto mes, estando yo en medio de los cautivos, junto al río Cobar, se abrieron los cielos, y tuve visiones de parte de Dios. En el día cinco del mes, en el año quinto de la deportación del rey Jeconías, llegó la palabra de Yahvé a Ezequiel, hijo de Buzí, en la tierra de los caldeos, junto al río Cobar; y fue allí sobre él la mano de Yahvé. Miré, y ví como venía del norte un torbellino, una gran nube y un fuego que se revolvía dentro de si mismo. Alrededor de ello había un resplandor y en su centro algo semejante a un metal brillante que salía del medio del fuego. En el medio había la figura de cuatro seres vivientes, cuyo aspecto era este: tenían semejanza de hombre y cada uno tenía cuatro aspectos y cada uno cuatro alas…”

Jonás 2,1

“…Entonces Yahvé hizo venir un pez grande para que se tragara a Jonás; y estuvo Jonás en las entrañas del pez tres días y tres noches…”


Tras leer estos pasajes bíblicos, sin tener que realizar un profundo análisis y olvidando la fe, podemos reconocer algunos de los casos OVNI muy parecidos a los que se han documentado desde 1947.

Difícilmente podemos probar que el extraño objeto que describe el profeta Ezequiel que iba delante de ellos era un OVNI,  pero bien podía tratarse de una nave espacial que no solo es técnicamente factible sino que está diseñado para cumplir sus funciones y sus propósitos, que no eran otros que guiarlos con luz por la noche, humo por de día y

separarlos del enemigo.

El carro de fuego y caballos de fuego descritos en el pasaje IV de los Reyes y que subió a Elías en un torbellino al cielo,

bien podría tratarse de una abdución.

Lo descrito en el pasaje Ezequiel 1,15-27, podría ser un  OVNI que viniera desde una nave nodriza situada en orbita

fuera de la atmósfera, lo que explicaría que la aparición se produjera en medio de un torbellino de fuego y humo. Este

tipo de avistamiento, con objeto circular, parecido al acero,  transparente  y en el que se puede ver a sus ocupantes,

ha sido documentado miles de veces en todo el mundo y,  muy particularmente, en la zona de Cádiz y Málaga, donde llegó a ser habitual este tipo de relato en los años 70 y 80.

Sobre Jonás y sus tres días en las entrañas de un pez… ¿un submarino quizás?

Los pasajes de la Biblia en los que podemos interpretar referencias a los OVNIS se cuentan por cientos en todos los

libros que la conforman, pero hay uno en particular que contiene unos aspectos tan desconcertantes que nos lleva a pensar que los hechos no sucedieron tal y como se narran en el Génesis: La destrucción de Sodoma y Gomorra.

Génesis 19:24-25

“…Yahvé hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego de Yahvé desde los cielos. Y destruyó estas ciudades y toda la llanura, todos los habitantes de las ciudades y toda la vegetación del suelo…”

Ambas ciudades fueron borradas de la faz de la tierra por su impiedad y lascivia, pero son muchos los investigadores que no aceptan esta simple explicación y suponen que los hechos ocurrieron de otra manera.

Realmente, la desaparición de estas dos ciudades es extraña ya desde el día anterior a producirse:

“…Mas tarde, se les apareció Yahveh en el encinar de Mamré, estando el sentado a la puerta de la tienda, en el mayor calor del día. Alzó, pues, sus ojos, miró y he aquí que había tres varones puestos en pie junto a el. En cuanto los vio, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda y se prosternó en tierra…”

Abraham, emocionado por la visita, les ofreció comida, cosa que aceptaron de buen grado. Mientras el estaba respetuosamente de pie, los tres hombres dieron cuenta de la comida ofrecida. No cabe duda, de que, aun siendo Yahveh y dos ángeles, se trataba de personas de carne y hueso y no de espíritus intangibles. Tampoco queda duda de que se trataban de varones, algo que se recoge en otras partes de la Biblia y que esa noche también queda patente cuando, en casa de Lot, los dos ángeles están a punto de ser sodomizados por los vecinos, algo que suponemos, debía ser bastante habitual en aquellos lares.

Retomando aquella mañana, tras informarle a Abraham de que en un año, Sara, su esposa, tendría un hijo, Yahveh le comunica su intención de destruir Sodoma y Gomorra, misión a la que envía a los dos ángeles varones. De que esta misión se cumplió no hay duda ya que como señala el Génesis:

“…Por su parte, Abraham, madrugando, dirigióse de mañana al lugar donde había estado de pie ante Yahveh y oteando hacia el lado de Sodoma y Gomorra y hacia todo el país de la cuenca, vio que subía de la tierra humo, como la humareda de un horno…”

El castigo se había llevado a cabo, pero hay algunos detalles previos que han dado motivo a las más diversas especulaciones. No se entiende, como por ejemplo, que tratándose de dos ángeles enviados por el mismo Dios, tanto Lot como su familia pongan en duda su palabra y no se crean que tal destrucción vaya a producirse, al punto que los yernos, designados también para salvarse, se lo toman a broma y prefieren seguir durmiendo.

Ya por que imaginaran que tal castigo era impensable o porque entendieran que a un Dios le sobran recursos para destruir a todos los de alrededor y dejarlos a ellos sanos y salvos, el caso es que fue preciso sacar de la ciudad al matrimonio y a sus dos hijas prácticamente a la fuerza. Así mismo, resulta chocante que, como el texto da a entender de forma explicita, el desastre fuera inevitable y estuviese programado para una hora concreta:

“… Al despuntar el alba, los ángeles apremiaron a Lot diciendo: ¡Levántate, toma a tu mujer y a tus dos hijas aquí presentes no vayas a perecer en el castigo de la ciudad! Mas como el ronceaba, los varones agarraron de la mano a el, a su mujer y a sus dos hijas, merced a la compasión de Yaveh hacia el y le sacaron, poniéndole fuera de la ciudad…”

Leyendo estos textos del Génesis, da la impresión de que los únicos que estaban asustados eran los ángeles, porque Lot había pasado la noche durmiendo placidamente y aun se permitió remolonear cuando los enviados le instaban a salvarse.  Después, está la advertencia en el último momento:

» …Escapa, por tu vida. No mires atrás, ni te detengas en toda la llanura, si no quieres perecer…».

De este aviso, se desprende que mirar atrás implica un riesgo, que no puede ser otro que el de quedarse ciego, y que detenerse, implica quedarse dentro del área del desastre. Estas dos recomendaciones, según muchos, permiten identificar claramente al agente que causó la destrucción. Algo, capaz de emitir una luz cegadora y con un inmenso poder de destrucción, es decir, una bomba atómica.

Como vemos, podemos atribuir estos hechos fácilmente a unos alienígenas tecnológicamente mas avanzados, aunque nos queda la duda de porque habrían de destruir las dos ciudades, aunque como vimos en el capitulo anterior en una de las pinturas de Tassilli,  los OVNIS han presentado actitud hostil en mas de una ocasión.

La teoría de ataque con bomba atómica, proviene del científico ruso Alexander Kazantezev y podemos leer mas sobre la misma en el libro del Doctor Jiménez del Oso “En busca del misterio” de la editorial Nowtilus.

Dejando atrás la Biblia, nos centraremos ahora en unos sucesos ocurridos en Portugal a principios del siglo pasado.

El 13 de mayo de 1917, tres niños portugueses, se hallaban con su ganado en un lugar conocido como Fátima. Vieron un relámpago y la niña mayor, Lucía dos Santos, indicó a sus primos Jacinta y Francisco que regresaran a su casa antes de la inminente tormenta que se avecinaba. Al girarse, sobre un encina vieron “a una señora vestida de blanco, mas brillante que el sol”. “La señora” habló con ellos y les dijo que venia del cielo y que regresaran a ese mismo lugar el día 13 del mes siguiente.

Los niños volvieron al lugar y “la señora” los citó para asistir a Cova de Iria el siguiente día 13. Así lo hicieron y aquel día, “la señora” les habría hecho unas revelaciones, que mas tarde serian conocidas como “los secretos de Fátima”. Así mismo, en esta aparición, pidió a los niños que siguieran acudiendo allí cada día 13 y que en octubre, les diría quien era, que era lo que quería de ellos y les prometió un milagro para que la gente pudiera creerles.

El rumor se fue extendiendo rápidamente, tanto que ya se hablaba de que era la Virgen la que se aparecía a los tres pastorcillos y cada vez era mayor el número de personas que los acompañaban a Cova de Iria. Pero todo lo que ocurría allí, se limitaba al relato de los tres niños, ya que ninguno de las personas que los acompañaban podía ver o escuchar a “la señora”.

El 13 de octubre de 1917, día en que la Virgen había prometido un milagro, se habían reunido en la explanada de Fátima unas 70.000 personas, esperando ver un algún tipo de fenómeno prodigioso, y vaya si lo vieron.

La Virgen, tras anunciar el final de la guerra (la primera guerra mundial), anunciar que sanaría a aquellos enfermos que pidieran perdón por sus pecados y pedir que le construyeran una capilla en su nombre, se alejó y fue cuando ocurrió “el milagro solar”.

Según relató Avelino de Almeida,  periodista del periódico O Século, “Lucía dio la orden de observar el sol, ante lo cual la inmensa multitud se giró para mirar hacia el astro Rey que en ese momento, se mostraba libre de nubes. Era posible mirarlo fijamente y ver el contorno del disco sin el menor problema, ya que no quemaba ni cegaba. De pronto, el “sol” realizó movimientos bruscos nunca vistos, fuera de todas las leyes de la física. El sol, bailó, hacía delante y hacia atrás, giro sobre si mismo y fue de derecha a izquierda”.

Otro testigo relato que “era algo esférico, como la Luna, y parecía echo de materia pulida y la luz se tornó violácea y mas tarde, amarillenta. Poco después el sol comenzó a girar sobre si mismo y en momento, ante el estupor de los allí presentes, el sol se desprendió de la bóveda celeste y se abalanzó sobre los atónitos espectadores, para luego alejarse.”

Finalmente, el Sol se volvió transparente y dentro del disco se observaron tres seres, que evidentemente influenciados por el contexto religioso del asunto, fueron interpretados como la sagrada familia. Uno de los ocupantes del “Sol” fue visto con el brazo extendido, lo que fue interpretado por todos como una bendición de San José.

Este suceso, fue observado por miles de personas allí presentes, con lo que se rompe el precepto de testis unus, testis

nullus (testigo único, testigo nulo) y si bien podría pensarse que fue una alucinación colectiva, desde el punto de vista médico, resulta improbable una sugestión idéntica para tan elevado número de personas. De todas formas, aun asumiendo que todo fuera producto de la imaginación de las 70.000 almas allí presentes, el prodigio solar pudo ser observado en un radio de unos 40 kms alrededor de Fátima, tal como lo aseveran los testimonios de los habitantes de Alburitel, pueblo situado a 18 kms y el testimonio del poeta Afonso Lopes Vieira, que observó el fenómeno desde Sao Pedro de Moel, a 40 kms de distancia.

Evidentemente, lo que danzó en los cielos aquel día no fue el sol, ya que ningún observatorio astronómico a nivel mundial detectó el más mínimo problema con el astro Rey, por no hablar de las consecuencias catastróficas no solo para nuestro planeta si no para todo el sistema solar que hubiera llevado consigo el desplazamiento de la estrella, tales como cambios gravitatorios, de órbitas, etc.

Si prestamos atención a lo relatado por los testigos, el “Sol” se parece bastante a los Vimanas relatados en el Ramayana y evidentemente, es un relato similar a lo descrito por Ezequiel en la Biblia cuando habla de que puede ver a los ocupantes del sol. Como vemos, lo ocurrido en Fátima no fue más que un contacto con un OVNI, aunque con muchísima repercusión en el lugar y es lógico que se achacara a una aparición mariana, ya que a nadie se le habría ocurrido pensar en un OVNI, puesto que el término ni si quiera se había inventado.

A la vista de todo lo expuesto en este capítulo, queda muy claro que los OVNIS han sido considerados Dioses en prácticamente todas las culturas antiguas y que además, en el caso de la religión católica, han sido sus actos los que nos han llevado a creer tal cosa. Ahora bien, la gran pregunta es ¿Con que propósito?

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