Tontinas o cundinas: depositando confianza

“Cuando la actividad de producción se convierte en trabajo
alienado, contabilizado e impuesto por los que se
aprovechan de los frutos de este trabajo, es que la
sociedad se ha convertido en una sociedad dividida en dominadores y dominados, en dueños y sujetos, es que ha dejado de exorcisar lo que está destinado a matarla: el poder.”

Pierre Clastres.
Maimuna nos cuenta cómo funciona su tontine en Kololi, Gambia. Una vez por semana las 200 mujeres se reúnen. Cada una hace una aportación de 25 Dalasis (unos 50 céntimos de Euro) y la secretaria registra todo en un libro de cuentas. Todo el dinero recaudado ese día se le da a la ganadora de la tontine, que se elige por sorteo entre las que lo hayan pedido. Es un sistema rotativo: quien se lleva el dinero no puede volver a entrar en el sorteo hasta que les haya tocado a todas. Esta semana Maimuna no opta a la tontine porque prefiere esperar a septiembre, cuando se le acumulan los gastos escolares.
La tontine es un grupo de apoyo mutuo al que se recurre si te encuentras en dificultades, y también es un espacio para relacionarte entre vecinos y amigos. Un espacio de confianza, ingrediente central para que funcione la tontine, puesto que los dineros van y vienen sin más garantía que la palabra de cada una de las socios.
Aunque haya un esquema común, cada grupo puede establecer sus propias reglas pero la base del funcionamiento es simple y siempre el mismo: las aportaciones de dinero por los miembros de los grupos para un fondo común, el cual se pondrá después a disposición de todos los miembros en forma de crédito rotatorio.
No es éste un fenómeno exclusivo del continente africano, sino que está extendido por muchos países del mundo, tanto en medios urbanos como rurales. Lo que en los lugares francófonos se denomina “tontine” y en inglés se le denomina “Rotating Savings and Credit Associations” (ROSCA), en cada país se las conoce con distintos nombres:

África

Benin: Asusu, Yissirou, Ndjonu, Tontine
Botswana: Motshelo, beer parties
Burkina Faso: Tontine, Tibissiligbi, Pari, Song-taaba
Burundi: Upato (in Kiswahili)
Cameroon: Jangi, Ujangi, Djana, Mandjon, Djapa, Tontine, Djanggi, Njanggi, Ngwa, Ntchwa
Egypt: Gameya, Jam’iyya
Ethiopia: Ekub, Ikub
Gabon: Bandoi
The Gambia: Osusu, susu, esusu, Compin
Ghana: Susu, Nanamei akpee, Onitsha, Nnoboa
Ivory Coast: Tonton, Tontine, Moni, Diaou Moni, War Moni, Djigi Moni, Safina, Akpole wule, Susu, Aposumbo, Kukule, a tche le sezu, Komite, n’detie, m’bgli sika, Monu, mone
Kenya: Mabati, Nyakinyua, Itega, Mkutano ya wanwake, Mkutano ya wazee
Liberia: Esusu, susu, sau
Madagascar: Fokontany
Mali: Pari
Mozambique: Upato, Xitique
Niger: Adasse, Tomtine, Asusu
Nigeria: Esusu, Osusu, Enusu, Ajo (Yoruba), Cha (Ibo), Oha, Oja, Adashi (Haussa, Tiv), Bam (Tiv), Isusu (Ot), Utu (Ibo), Dashi (Nupe), Efe (Ibibios), Oku (Kalabari Ijawas), Mitiri, Compiri, Club (Ibo)
Congo, PR: Temo, Kitemo, Ikilemba, Kikedimba, Kikirimbahu, Likilimba, Efongo Eambongo, Otabaka, Ekori, Otabi
Senegal: Tontine, Nath
Sierra Leone: Asusu, Esusu
Somalia: Haghad, Shaloongo, Aiuto
South Africa: Chita, Chitu, Stokfel, Stockfair, Mahodisana, Motshelo, Umangelo
Sudan: Khatta, Sanduk, Sandook Box
Swaziland: Stokfel
Tanzania: Upato, Fongongo
Tchad: Pare
Togo: Soo, Tonton, Sodzodzo, Sodyodyo, Abo
Tunisia: Noufi, Sanduk
Uganda: Chilemba, Kiremba, Upato, Kwegatta
Zaire: Ikelemba, Osassa, Bandoi, Kitemo, Kitwadi, Adashi, Tontine, Bandal
Zambia: Icilimba, Upato, Chilenba
Zimbabwe: Chilemba, Stockfair, Kutunderrera

Asia

Bangladesh: Samity
Cambodia: Tontine
China: Lun-hui, Yao-hui, Piao-hui, Hui, Ho-hui, Foei-Tsjing
Hong Kong: Chinese types and Chit clubs
India: Kameti, Kuri, Chitty, Chit funds, Vishi, Bishi, Nidhi, Committee
Indonesia: Arisan, Paketan Daging, Paketan Kawinan, Mapalus, Bajulo julo, Jula-jula, Mengandelek
Japan: Ko, Kou, Miyin, Mujin, Musin, Tanamoshi
Korea: Keyes, Kyes, Mujin, Ke
Lebanon: Al-tawfir el medawar
Malaysia: Kutu, Kootu, Kongsi, Tontine, Hui, Main, Kut
Nepal: Dhikur, Dhituti
Pakistan: Committee, Bisi, Kistuna
Papua New Guinea: Hui, Sande
Philippines: Paluwagan, Turnohan
Singapore: Tontine, Kutu
Sri Lanka: Chit Funds, Cheetu/Sheetu, Sittu Danawa, Situ Mudal, Sittu Wendesiya
Taiwan: Hui
Thailand: Chaer, Hui, Hue, Pia Huey, Len Chaer
Vietnam: Hui, Hui Thao, Hui hue hong, Hui bac (ho), Yi hui
Yemen: Hacba

Latin America, Caribe y Pacífico

Bahamas: Esu
Barbados: Meetings
Belize: Syndicate, Tanda
Bolivia: Pasanacu
Brazil: Consorcio, Pandero, Syndicates
Colombia: ruedas.
Curacao: Sam, Hunga sam
Dominican Republic: San
Guatemala: Cuchubal, Cuchuval
Guyana: Throw a box, Boxi money
Jamaica: Partners, (Throw a) Box, Susu
Mauritius: Pool, Cycle, Sheet
Mexico: Tanda, Cundina, Mutualista …
Panama: Pandero
Peru: Pandero, Juntas
Surinam: Kasmonie
Tobago: Susu
Trinidad: (E)susu, Sou sou, Hui, Chitty
West Indies: Susu
Western Samoa: Pelagolagomai

Los esclavos en el Caribe a finales del siglo XVIII tenían asociaciones de ahorro pequeñas cuyos nombres (Esusu) son idénticas a las que se encuentran hoy en día en África en el Golfo de Benin.
El antropólogo Clifford Geertz documentó el grupo de arisans, que es como se llama en Java. Él los describió como una “institución intermedia que crece dentro de la estructura social de los campesinos y armoniza los modelos económicos agrarios con los comerciales, actuando como un puente entre las actitudes de los comerciantes y campesinos en lo que respecta al dinero y sus usos.”
Cuando los protagonistas son pobres, en un país catalogado como “retrasado”, y las protagonistas son en muchos casos mujeres que se organizan, lo imaginamos como algo“residual”. Lo catalogamos como “economía informal”, aunque si bien no cuentan con reconocimiento jurídico oficial, tiene unas normas bien establecidas y perfectamente conocidas por los que la practican. De manera condescendiente, hablamos de estas actividades como “economía social solidaria”, pero si bien es cierto que las normas de esta economía se basan en el componente de solidaridad de grupo, esta actividad persigue un interés propio. También nos atrevemos a llamarlo “economía sumergida”, aunque su presencia es más que patente: en el continente africano, se trata de una práctica tradicional fuertemente arraigada, y que mueve por encima del 40% del PIB en muchos países africanos, generando el 90% del empleo urbano.
Es decir, allá donde hay tontines, una parte muy importante del capital se escapa de la institucionalización, no pasa por el banco ni por los circuitos de especulación y escapa del control de BM y del FMI. Todo ello sin un solo contrato legal, basado exclusivamente en la confianza de la comunidad. Decimos que es “economía de superviviencia”, aunque sea la que mejor se adapta a las condiciones concretas y a los problemas del mercado, y sobre todo, a las necesidades de la gente. Lo que es en realidad la economía en su origen: satisfacer necesidades: “las formas en que cada sociedad resuelve sus problemas de sostenimiento de la vida humana” según la economista Cristina Carrasco.
Un hombre deja a otro dinero, porque atraviesa una mala racha. Cuando el segundo se recupera y estabiliza su situación consiguiendo una cierta prosperidad, no correrá a devolver el “préstamo”, tampoco el primero lo reclamará si no es estrictamente necesario. Con esta dinámica de relaciones lo que le debe uno al otro no es el dinero que le ha dejado, sino el favor que le ha hecho ayudándole en un momento de estrecheces, y que en caso de necesidad se puede materializar de las maneras más diversas y, en ocasiones, de manera mucho más valiosas que la cantidad adeudada en sí misma. En todo caso, lo mejor que le puede pasar al “acreedor” es que nunca necesite hacer efectiva la deuda, porque significará que las cosas le van bien y porque será un as en la manga, un clavo al que agarrarse en caso de necesidad.
Son grupos de afinidad por género, profesión, región de origen o nacionalidad que se unen para encontrar en la tontine una forma de acceso fácil y rápida a un préstamo que no obtendrían en la banca comercial, de la que muchos de ellos y ellas están excluidos y excluídas. Tienen la oportunidad de ahorrar sin que les piden explicaciones sobre el origen de los fondos y a la vez poder acceder al crédito.
Los participantes en estos grupos deben ser solventes y fiables, es decir, tener asegurados unos ingresos para poder pagar sus contribuciones mensuales y sus deudas a la caja común. Uno de los riesgos de las tontines es que los participantes las abandonen sin avisar, dejen de pagar cuando les toca o se olviden de sus compromisos hacia los demás compañeros/as. Pero esto es poco frecuente ya que muy pocos quieren correr el riesgo de ser excluidos del grupo y encontrarse después sin posibilidades de recibir el apoyo cuando lo necesiten por haber incumplido un código casi sagrado de honor y lealtad hacia sus amigos o familiares. Mancha tu reputación y se penaliza con aislamiento social.
Un sistema más humano que el interés variable, el Euribor o el TAE de una economía queva dejando de ser social, y cada vez es más técnica.
La historia del capitalismo “es la historia de cómo una economía del crédito se convirtió en una economía del interés; de la transformación gradual de las redes morales por la penetración del impersonal y a menudo vengativo poder del Estado” recuerda David Graeber.
La economía ya no es producir valor ni satisfacer necesidades, sino que lo económico viene definido por los movimientos de dinero. Economía es dinero y dinero es economía, no hay más. Y trabajo es el que se paga, no hay otro.
Pero la economía no es reductible a los mercados. Economía es mantener la vida, sea o no a través de las esferas monetizadas.

Fuentes:
Bouman, F.A.J., “ROSCA: On the Origin of the Species” Savings and Development Volume XIX, No.2, 1995, pp. 129

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