Archivos de la categoría darwinismo-BIOLOGIA

Aida. Valorar lo marginal: Permacultura

por Huerto de Urbano

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“No pienses que estás en el buen sendero sólo porque hay muchas pisadas”.

Si le pregunto a Ud. por lo “marginal”, al menos aquí en Chile, de seguro le dará inmediatamente una connotación negativa. Lo marginal se relaciona con algo periférico, fuera de lo establecido, algo socialmente mal visto, fuera de las convenciones, poca cosa; algo decadente que se aferra, apenas, desde las orillas.

Nada bueno, en definitiva. Uno de los principales objetivos de nuestro taller de medio ambiente, a través del huerto escolar que desarrollamos junto a los alumnos, es intentar trascender lo meramente “medio ambiental” y entregar nociones más amplias que los muchachos puedan relacionar con su vida cotidiana. Hemos mencionado que la naturaleza representa para nosotros una escuela en sí misma y en realidad no resulta complicado encontrar ejemplos si se presta atención. De hecho uno de los primeros postulados de la permacultura es justamente ese: Observar. Sólo eso. Reconocer patrones y detalles. Sólo así podremos lograr un entendimiento acabado de las cosas. Parece simple, pero el prestar atención a cosas que no nos parecen relevantes resulta todo un desafío, particularmente para una generación de jóvenes habituados a estímulos de otro tipo.

ejemplo-de-bordeAsí es como encontramos uno de los fenómenos más notorios en el mundo natural: el de los bordes. Parece obvio pero en la vida todo está constituido de márgenes. Y en una escala mayor, en el borde de dos bioregiones o ecosistemas por ejemplo, tenemos lo que se conoce como un ecotono, una zona de transición, un borde que al unir dos o más sistemas crea nuevas condiciones que resultan particulares y beneficiosas para un nuevo número de especies. El borde de un bosque que da paso a una pradera es un ejemplo clásico. Una liebre se puede esconder en la arboleda y, al mismo tiempo, tener una perspectiva privilegiada del prado, identificando así posibles amenazas para ella. El borde costero es otro caso emblemático. Mar adentro, en las profundidades del océano, podemos encontrar verdaderos desiertos ecológicos, por la falta de luz. Esto se va revirtiendo a medida que nos acercamos a la costa, la luz logra llegar al fondo y tenemos una proliferación de especies, que se benefician tanto del dominio terrestre como marino. Del borde.

Esto nos lleva a otro importante principio permacultural: usar los bordes y valorar lo marginal. En el caso de nuestro huerto escolar los bordes son literalmente cuatro paredes de un patio interior y las tratamos de aprovechar de la mejor manera posible. Construimos angostas y largas camas de cultivo junto a ellas. Un muro de cemento puede almacenar e irradiar el calor recibido del sol y toda planta creciendo junto a el se verá beneficiada. Así que nosotros también. Se puede aprovechar además para sistemas de cultivo vertical, optimizando así el uso del espacio. En definitiva, vemos los bordes como un lugar de oportunidades, no como una limitante.

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Ahora bien, en nuestro afán de entregar herramientas que trasciendan lo medioambiental, reflexionamos junto a ellos sobre como lo marginal tiene una connotación negativa, y de cómo abundan los ejemplos de que eso no es siempre así. Ya sea la visión periférica para un artista marcial, un muro abandonado para un artista visual o la historia del rock and roll, que es la historia de lo marginal hecho popular, donde se mire encontramos ejemplos del borde como un lugar de oportunidades. Sólo basta con prestar atención.

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Sin importar a qué nos dediquemos el día de mañana, el prestar atención, aprender a observar y escuchar, a sentir, nos resultará de gran utilidad a la hora de hacer, de proponer, de crear.

Pareciera ser que el prestar atención es la fuente de toda ciencia y de todo arte. Como escribió el pintor inglés John Constable: “No vemos nada hasta que lo entendemos”. Y recordar que lo más común, obvio o popular no es necesariamente sinónimo de lo mejor.

Por qué Argentina quiere sacrificar 100.000 castores (y cómo lo piensa hacer)

http://www.newsjs.com/pe/exterminar%C3%A1n-plaga-de-100.000-castores-en-extremo-sur-argentino/d5yFKNfhYtJvhVM/

Dos castores del zoológico de Washington DC (Foto archivo de 2012)Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionLos castores llegaron a Tierra de Fuego de América del Norte en los años 40.

Se trata de una situación que, según las autoridades competentes, esta “fuera de control”.

Los castores llegaron por primera vez a la provincia de Tierra de Fuego, en Argentina, en 1946 a fin de que los locales iniciaran un comercio de pieles.

El problema es que ante la falta de depredadores naturales -como osos y coyotes- estos roedores semiacuáticos se han reproducido rápidamente y son ahora una especie invasora que, según ambientalistas, amenazan el bosque local.

Ahora se estima que hay más de 100.000 castores.

Así que el plan es erradicar completamente de Tierra del Fuego a estos colonizadores de América del Norte.

Según las autoridades argentinas, los roedores han destruido un área equivalente al doble del tamaño de Buenos Aires.

Mapa de Tierra del Fuego

Amenaza al ecosistema

Adrian Schiavini, a cargo de la Estrategia Nacional sobre Especies Exóticas Invasoras, le dijo a la prensa local que los castores serán sacrificados de una forma “humana, rápida y efectiva”.

También explicó que estas especies habían hecho un gran daño a Tierra de Fuego, ubicada en el extremo sur de Argentina, al construir diques en el sistema de ríos de la región.

“El castor roe el árbol hasta que lo derriba, luego lo troza y lo usa para alimentarse y para construir su madriguera”, explicó a Infobae Schiavini.

“Lo que era un arroyo de montaña se convierte en una serie de embalses de agua quieta y muchos seres vivos que vivían ahí dejan de poder moverse”, agregó.

El otro inconveniente que presentan los castores es que, si bien los árboles en América del Norte pueden crecer otra vez después de haber sido afectados por estos roedores, los de Sudamérica mueren una vez que son roídos por los animales.

Castor del Smithsonian National Zoo en Washington, D.C. (Foto archivo)Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionAl crear diques, los castores forman pantanos, impidiendo que crezcan árboles.

Además, los diques que construyen crean pantanos en los que muchos árboles nativos son incapaces de crecer -y las presas construidas por los castores pueden alcanzar unos 100m de longitud.

Schiavini señaló que quieren traer de América del Norte cazadores expertos de castores.

“La idea es entrenar a un grupo de cazadores y elegir a los mejores para que trabajen en siete áreas piloto de Isla Grande, en Tierra del Fuego”.

Schiavini espera que dentro de cuatro años se haya sacrificado a la mayor cantidad de castores.

Aida. 5 razones para quitar el césped y hacer un huerto

por Ecocosas

Mantener un césped verde, es un enorme gasto de energía, agua, semillas y tiempo, casi con el mismo gasto y tiempo podríamos tener un exuberante huerto para poder comer sano y barato.

Imaginemos como sería vivir en una comunidad donde los tomates crecen en los jardines, granadas, espinacas, col rizada, higos, zucchinis, fresas, almendras, ajo, cebollas, manzanas y todo aquello que nos apetezca. Comunidades como esta están apareciendo en todo el mundo, gracias a que mucha gente comienza a aprender acerca de los beneficios de ser más sostenibles y autosuficientes.

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Este acto simple pero revolucionario podría dar forma a nuestra salud, economía, política y ambiente natural. En el centro de la vida está la comida. Las personas que controlan lo que comemos, controlan nuestra salud y cómo vivimos.

Gestión ambiental:

Los productos petroquímicos que  se utilizan para fertilizar y conservar los alimentos. Los plaguicidas y herbicidas aparte de ser extremadamente tóxicos para nosotros y los demás animales, dañan a muchos insectos beneficiosos como las abejas polinizadoras, cuya población está en un alarmante declive en los últimos años.

La agricultura urbana pone la producción de alimentos y la salud en manos de las personas, permitiéndoles administrar mejor sus alimentos de una manera sana y sostenible para el medio ambiente. Esta nueva forma de agricultura nos desenchufa del petróleo. Los métodos de cultivo orgánicos crean una relación más simbiótica con los ecosistemas, manteniendo un medio ambiente sano.

Renovación de las economías locales:

El comercio vecino a vecino es algo que se perdió en nuestras comunidades. Las áreas residenciales casi nunca incluyen espacios comunes para que los miembros de la comunidad intercambien alimentos y productos. En algunas regiones de los Estados Unidos es incluso ilegal vender pan casero o tomates a tus vecinos. La ley desalienta el comercio comunitario, ya que alienta la compra de alimentos a las grandes cadenas de supermercados.

Podemos ayudar a cambiar esto creando espacios en nuestras comunidades. La agricultura urbana ha revitalizado la idea de comerciar y realizar intercambios entre vecinos de muchos pueblos. Si la agricultura urbana continúa creciendo, causará una perturbación económica masiva y positiva al introducir una producción local de alimentos que competirá con los mercados corporativos principales en precio, calidad, salud y comodidad.

Enfoque en la política local:

La agricultura urbana da a la gente el incentivo para involucrarse en la política local y así poder luchar por regulaciones locales, relevantes para la vida cotidiana de las personas que están tratando de cultivar su propia comida y trabajar con su comunidad.

El crecimiento de la agricultura urbana ya ha dado lugar a personas que se unen para impulsar reformas legales a gran escala, como la California Cottage Food Act, que permitirá a la gente vender legalmente ciertos productos caseros como mermeladas y panes. Debido a la introducción de la agricultura urbana, las comunidades se han unido para luchar por el derecho de recolectar agua de lluvia, criar pollos y mantener abejas en espacios urbanos para la producción de miel.

Salud y nutrición:

Los alimentos producidos por la industria alimentaria pueden tener muchos efectos negativos sobre la salud de las personas que los consumen. Esta es una razón muy grande por la cual la agricultura urbana es cada vez más atractiva para muchas comunidades. Cuando se tiene control total sobre lo que utiliza para cultivar la comida que te alimenta, es más probable que use los métodos de cultivo más saludables. La comida local es fresca, sabrosa y rica en nutrientes.

Como se ve en muchas comunidades, la agricultura urbana tiene la capacidad de proporcionar alimentos frescos y saludables para las personas que normalmente no tendrían acceso a los alimentos saludables. La gente pasará más tiempo afuera, haciendo el trabajo físico de cultivar un huerto. Esto podría resultar en menos obesidad, menos enfermedades crónicas y disminución en el gasto sanitario.

Interacción de la comunidad:

Para la agricultura urbana el centro es la comunidad. La gente debe unirse en un esfuerzo cooperativo para cultivar alimentos y proporcionarlo a sus vecinos. Las semillas se intercambian, se comparte el trabajo, se intercambia la cosecha y se intercambia el conocimiento. La interacción con la comunidad es una parte integral de la construcción de espacios de vida seguros, cooperativos y pacíficos. Si la gente está trabajando junta para crear un sistema alimentario local que provea alimento para todos, la comunidad se fortalecerá y unificará.

Imagínese si cada comunidad se uniese y comienza a  cultivar alimentos en vez de césped en sus jardines, patios, balcones, terrazas o incluso en los espacios públicos. Esta podría ser una verdadera revolución, que luche contra los temas que actualmente nos aquejan a todas las sociedades, cambio climático, salud, economía por citar algunos.

Y lo mejor no hace falta mucho, solo hay que tomar una pala y comenzar a cavar!

Algunos peces se adaptan al cambio climático sin cambiar su ADN

Esto podría suponer una esperanza para algunas especies amenazadas
Un estudio de la Universidad de East Anglia (Reino Unido) y de la Universidad de Dalhousie, en Canadá, ha revelado que algunas especies de peces se están adaptando a los cambios ambientales para sobrevivir a ellos sin pasar por una evolución genética significativa. Esto supone la aparición rápida en ellas de un gran número de adaptaciones físicas y funcionales que le permiten hacer frente a su entorno.

Fuente: Pixabay.
Algunas especies de peces se están adaptando a los cambios ambientales para sobrevivir a ellos sin pasar por una evolución genética significativa, ha revelado un estudio de la Universidad de East Anglia (Reino Unido) y de la Universidad de Dalhousie, en Canadá. Esto supone que las especies amenazadas por el cambio climático pueden encontrar formas de adaptarse mucho más rápidamente que a través de cambios en el ADN.

Los investigadores estudiaron un animal conocido como Leucoraja ocellata, en aguas de aproximadamente 7.000 años de antigüedad y significativamente más cálidas que aquellas en las que vive el resto de variedades de esta misma especie.

Observaron así que en la Leucoraja ocellata analizada un gran número de adaptaciones físicas y funcionales que le permiten hacer frente a un significativamente diferente conjunto de condiciones ambientales de su hábitat poco profundo y cálida.

Según los invetigadores, este tipo de adaptación se debe a cambios epigenéticos causados por la modificación de la expresión genética en la que las instrucciones del ADN se convierten en un producto funcional, es decir, proteínas.

Los rápidos cambios en la expresión génica, independientes de los cambios en la secuencia de ADN, pueden permitir la rápida modificación de las características biológicas y posibilitar una forma de adaptación rápida,explican los autores del estudio. Este hecho puede ser vital para la supervivencia futura de tiburones y rayas, ante los cambios climáticos futuros, añaden.

El secreto de la supervivencia

La Leucoraja ocellata fue la especie escogida para esta investigación porque, a pesar de su bajo rendimiento reproductivo y sus tiempos de maduración largos (características que la hace vulnerable a los cambios ambientales), esta especie a resistido 150 millones de años y dos extinciones masivas.

Los científicos estudiaron más concretamente dos poblaciones de Leucoraja ocellata del Atlántico canadiense: una población endémica en peligro de extinción del sur del Golfo de San Lorenzo, y una gran población de Nueva Escocia. En la primera zona, el agua tiene temperaturas veraniegas 10°C más altas que en la segunda.
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Científicos Hallan Información del Alma en las Células Humanas

Científicos comandados por el gran Roger Penrose, aseguran que la información cuántica sobre el ser humano puede seguir viva de algún modo una vez que muere el cuerpo.

Publicado por Fon Ramos

Navegantes del pasado

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Cueva de Jerimalai en el extremo norte de la isla de Timor. Fuente: bradshwfoundation.com.

La cueva de Jerimalai se localiza en el extremo norte la isla de Timor. El yacimiento que rellena la cueva ha sido fuente de hallazgos muy importantes en los últimos años. La isla de Timor representa uno de los “puentes” del Pleistoceno Superior entre los continentes de Sunda (formado por la mayoría de las islas de Indonesia) y Sahul (Australia, Tasmania y Nueva Guinea) cuando el nivel del mar llegó a descender más de 100 metros durante las épocas glaciares más frías. La isla de Timor fue uno de los pasos obligados entre Sunda y Sahul para los miembros de nuestra especie. El mar de Timor separa las costas de esta isla de la costa norte de Australia. Tiene cerca de 400 millas marinas y su profundidad máxima supera los 3.000 metros. Es por ello que nuestros antepasados tuvieron que conocer perfectamente métodos relativamente complejos para la navegación en épocas tan remotas para colonizar Australia hace 50.000 años.

En 2011, la revista Science publicó un artículo liderado por Sue O´Connor (Universidad Nacional de Australia), en el que se describía el registro arqueológico del yacimiento de Jerimalai. Se clasificaron hasta 22 especies de peces pelágicos, destacando sobre todo los restos de atunes. También se localizaron anzuelos fabricados a partir de conchas de moluscos, de unos 20.000 años de antigüedad, que explicaban la capacidad de los antiguos miembros de nuestra especie para pescar en alta mar. Aunque en yacimientos de especies como el Homo erectus o el Homo ergaster no se encuentren restos fósiles de peces, estoy convencido de que la pesca pudo formar parte del repertorio cultural de estas especies. Ya sabemos que el registro arqueológico tiene sus limitaciones y solo podemos trabajar con las evidencias. Así que nos quedaremos en el terreno de la especulación, aún sabiendo que el consumo de pescado es esencial en la construcción de un cerebro tan desarrollado como el de las especies del género Homo.

Volviendo a la isla de Timor y al yacimiento de Jerimalai, los expertos de la Universidad Nacional de Australia han vuelto a publicar hallazgos sorprendentes. Michelle Langley y sus colegas nos explican en la revista Journal of Human Evolutionel descubrimiento de conchas del género Nautilus, trabajadas, perforadas y pintadas con el objetivo de constituir algún tipo de ornamento corporal. La pintura está muy deteriorada, pero se conservan restos de pigmento rojo, basado en ocre (óxidos de hierro) posiblemente emulsionados con algún tipo de resina.

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Fragmentos de concha del género Nautilus, preparadas, perforadas y pintadas. Fuente: Journal of Human Evolution

Ya no sorprende el hecho de que nuestros antepasados se adornaran el cuerpo hace más de 50.000 años, como lo hicieron los neandertales. Se conocen muchas evidencias de la capacidad simbólica de los adornos corporales en el Pleistoceno Superior. El caso que nos ocupa es interesante, por la rareza de adornos realizados a partir de una especie endémica de gran belleza ornamental por su concha anacarada. Pero lo más sorprendente, sin duda, es la capacidad de las antiguas poblaciones de nuestra especie para navegar en alta mar. La captura de miembros del géneroNautilus, un molusco pelágico, precisa artilugios para su captura a más de 200 metros de profundidad.

Por cierto, resulta sorprendente que sus vecinos de la isla de Flores, con los que pudieron tener contacto (dada la proximidad de las dos islas), tuvieran un cerebro tan pequeños y hayan sido catalogados como una especie diferente a la nuestra.

José María Bermúdez de Castro

Aida. Microorganismos que sustituyen a los pesticidas.

por J.R Alarcón

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¿Te imaginas un microorganismo así?  Un microorganismo que actúa como un antibiótico en las plantas disminuyendo el uso de pesticidas en los cultivos  siendo así  más ecológicos y además promoviendo el crecimiento de las plantas y haciendo las más inmunes y resistentes a enfermedades,  ayudan a sintetizar la mayor cantidad de hormonas para su desarrollo, así como una mayor absorción de nitrógeno (N) y fósforo (P).

¿De donde surgió la idea?

En una entrevista que dio el investigador de la Facultad de química de UAQ  Juan Ramiro Pacheco Aguilar que esta investigación aplicada ha permitido la caracterización y diseño de microorganismos que juegan el papel de antibióticos en las plantas.

Ese tipo de microorganismos existe en todas las especies; un ejemplo podrían ser los cultivos lácticos que nos suelen recomendar los médicos. Lo mismo puede ocurrir con las plantas que también de manera natural obtienen la micro flora que encuentra dentro del suelo.
Un colega  de Juan Ramiro con el que estudio en un centro de investigación fue quien le comento que buscara entre los mismos microorganismos si existía una forma de que estos pudieran producir antibióticos.

¿por que llamarlos antibióticos?

Los microorganismos nacen con múltiples funciones; y cuando nosotros empezamos a investigar, identificamos que tienen esa bondad de mejorar el crecimiento de las plantas y además, producir antibióticos con la finalidad de poder establecerse en la tierra  dentro de la raíz y de alguna forma abrirse camino, colonizar espacios como una forma de supervivencia.

¿Que ventajas se obtiene de la utilización de estos antibióticos?

Una de las grandes ventajas que tiene la utilización de productos biológicos, a diferencia de los pesticidas, es la prevención de enfermedades en las plantas. Estamos acostumbrados a aplicar los pesticidas y acabar con las plagas. Sin embargo, los tratamientos biológicos implican algo más preventivo, tener una salud previa del cultivo, adelantarnos a la enfermedad. De hecho, funcionan más lento porque tienen que adaptarse al microorganismo y ser parte de la ecología microbiana, pero los resultados a mediano y largo plazo son más efectivos.
Esto implica ser más previsores respecto a las temporadas en las que se sugiere cultivar, las condiciones como temperatura, lluvia y humedad, tanto en clima frío como en la época de calor. Yo creo que ser previsores ayuda muchísimo y este producto se debe aplicar desde la semilla, para que cuando aparezca la enfermedad los microorganismos comiencen a producir los compuestos para eliminarlo.
Estamos buscando que estas bacterias como tales formen parte de la micro flora y que puedan defender la planta para mejorar su producción. Lo que hemos encontrado en esas sustancia es que son estables. Uno podría pensar que los pesticidas también lo son pero existe el aspecto de la toxicidad. Explico el químico.

Aida. Soleirolia Soleirolii: Cultivo, Propagación Y Riego

por  Flor de Planta

Conocida en varios lugares como colchón de novia, musgo de cama de novia o lágrimas de ángel, o simplemente soleirolia, la Soleirolia soleirolii es una pequeña herbácea tapizante originaria de distintas islas del Mediterráneo, como Córcega y Cerdeña, y se trata de una especie de rápido crecimiento que puede cultivarse en macetas o arreglos decorativos, o en invernaderos o jardines.

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Soleirolia Soleirolii: Cultivo, Propagación Y Riego

Usualmente, los ejemplares de soleirolia no superan los 15 centímetros de alto y lucen hojas verdes, pequeñas y redondeadas que mantienen su color durante casi todo el año. Estas plantas tienden a ramificarse abundantemente llegando a conformar verdaderos colchones verdes que, si no se controla su expansión, pueden llegar a disputar terreno a las otras especies cultivadas en el jardín. Su inflorescencia tiene lugar durante el verano, con la aparición de pequeñas flores de color blanco o rosado.

En cuanto a las condiciones ambientales más adecuadas para su crecimiento, la soleirolia prefiere los climas templados, es resistente a las heladas suaves (siempre que no sean inferiores a los 0 grados centigrados) y no soporta el sol fuerte.

Ya sea que se cultive en espacios interiores o exteriores, esta planta necesita estar ubicada en un lugar con mucha luz, aunque siempre debe evitarse el sol directo, debido a que éste puede quemar las hojas con bastante facilidad. En aquellas zonas donde el sol se perciba más fuerte, la soleirolia puede cultivarse en jardines, teniendo cuidado de ubicarla en el área más sombría y húmeda de aquellos.

Otra precaución que debe tomarse cuando se las utiliza como tapizante en el exterior, es que no se encuentre en zonas de paso de las personas, debido a que se trata de una planta frágil que por lo general no sobrevive a las pisadas.

La propagación de la Soleirolia soleirolii más sencilla y efectiva es por división de matas. Debido a que tiene pocas raíces no requiere mucha tierra, bastando con colocar los trozos de mata sobre la superficie del sustrato y presionar, para luego regar abundantemente.

Cuando se cultiva en jardines, es recomendable plantar de 10 a 15 matas por metro cuadrado.

Soleirolia soleirolii: Suelo y riego

Su crecimiento y expansión se da mejor en aquellos suelos ricos y bien drenados, que luego pueden ser abonados con compost durante la primavera.

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Como se trata de una planta que necesita de mucha humedad, debe ser sometida a un riego moderado pero regular, teniendo cuidado de que el sustrato jamás se seque pero que al mismo tiempo el agua no quede encharcada. En el caso de los ejemplares cultivados en maceta, es mejor colocar un platillo con agua en la base, para que sea absorbida directamente por las raíces.

Los seres humanos también emiten luz, pero no es posible verla con nuestros ojos

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De acuerdo con un estudio realizado en 2009 por investigadores japoneses, la bioluminiscencia humana en luz visible existe, pero es demasiado tenue para que nuestros ojos débiles puedan captarla.

Los seres humanos también emiten luz, pero no es posible verla con nuestros ojos

Existen un tipo de animales con una cualidad llamada bioluminiscencia. Se trata de criaturas capaces de emitir cierta cantidad de luz visible. Un grupo de investigadores japoneses acaba de descubrir un animal que también es bioluminiscente solo que no nos habíamos dado cuenta: el ser humano.

Sí, resulta que el cuerpo de los seres humanos brilla con luz propia, y no se trata de que nuestra figura sea vivible en el espectro infrarrojo debido al calor. Se trata de una frecuencia de luz que nuestros ojos podrían ver si no fuera por un problema: es demasiado tenue.

Según el estudio, el brillo que emitimos está mil veces por debajo de la sensibilidad de nuestros ojos. Para registrarlo, los investigadores del Instituto Tecnológico Tohoku han grabado con cámaras de alta sensibilidad a tres voluntarios que han pasado tres días en un entorno de luz controlada.

«El cuerpo humano produce destellos, literalmente», escribió el equipo del Instituto de Tecnología de Tohoku en su estudio publicado en PLoS ONE. «La intensidad de la luz emitida por el cuerpo es 1.000 veces menor que la sensibilidad de nuestros propios ojos.»

El equipo hizo este descubrimiento extraño usando cámaras super-sensibles para monitorear cinco varones voluntarios sanos durante 20 minutos cada 3 horas dentro de una habitación hermética a la luz (totalmente a oscuras) durante tres días consecutivos (en el medio del sueño, por supuesto).

Ellos encontraron que los participantes «brillaban» durante todo el día, con los puntos más brillantes apareciendo alrededor de la frente, las mejillas y, el cuello en la tarde. La bioluminiscencia más tenue se registró a altas horas de la noche.

Y esto no era la radiación infrarroja causada por el calor – a pesar de lo que muestren las imágenes. Esas señales son en realidad de fotones (partículas de luz) – no el calor:

Crédito: Masaki Kobayashi

Crédito: Masaki Kobayashi

Los resultados no solo confirman que el ser humano brilla, sino además que su resplandor cambia a lo largo del día en función de su reloj biológico. El momento en que más luz emite es a primera hora de la tarde, mientras que a luminosidad se reduce hasta casi desaparecer en las hora nocturnas.

En cuánto a qué produce la luz, la respuesta es interesante. Se trata de un efecto secundario de nuestro propio metabolismo. El organismo emite radicales libres que interactúan con las proteínas y algunos lípidos para producir este delicado fulgor. Aparte de satisfacer una simple curiosidad científica, el estudio servirá en el futuro para estudiar los cambios en el metabolismo estudiando nuestra luminosidad.

El equipo espera que en el futuro, podríamos ser capaces de escanear la superficie del cuerpo de una persona para comprobar los niveles de luz, lo que podría indicar condiciones médicas expresadas en cambios en el metabolismo.

«Si se puede ver el brillo de la superficie del cuerpo, se podría ver toda la condición corporal», dijo un miembro del equipo de Masaki Kobayashi a Live Science.

Así que la próxima vez que alguien le dice que está brillando, sabrá que está diciendo la verdad.

Paseando entre los animales de nuestra prehistoria

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A finales de 2014 tuve la oportunidad de visitar por primera vez el espacio natural dedicado a la cría de algunas de las especies que cazaron nuestros ancestros del Pleistoceno. Escribí un post sobre esta visita, que se publicó en este mismo blog el 16 de diciembre de ese año. Ese espacio natural forma parte del proyecto “Paleolítico Vivo”, que en aquel momento estaba en sus inicios. Con mucha suerte solo se podían ver los uros (Bos taurus primigenius) a cierta distancia, aunque pude conseguir buenas fotos a la carrera de los espectaculares caballos de przewalskii (Equus ferus przewalskii). Algunas de las imágenes se publicaron en ese post. Situado en la localidad de Salgüero de Juarros, a 27 kilómetros de Burgos y en la parte baja de la sierra de la Demanda, el paraje natural de Paleolítico Vivo está ubicado a pocas horas de distancia desde cualquier punto de la península Ibérica.

Han pasado dos años y he regresado para conocer el progreso del proyecto. La introducción de algunas de las especies que cazaron los neandertales y sus ancestros, además de los primeros sapiens que pisaron tierra europea están al alcance de nuestros objetivos. Todo un lujo y una emoción para niños y mayores. Nuestra imaginación puede volar hasta épocas remotas y recrear el ambiente de aquellos humanos. Por supuesto, los bisontes de entonces eran huidizos ante la presencia de sus predadores. Los ejemplares de Paleolítico Vivo se han acostumbrado a ver a ese otro animal con ruedas, desde el que se les ofrece un pedazo de pan o un racimo de uvas. Aunque parezcan animales afables y tranquilos no deja de ser emocionante pensar la forma en la que nuestros antepasados pudieron cazar estos animales con lanzas de madera. Sus 700 kilos de peso en movimiento causarían no poco respeto.

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Bisonte (Bison bonasus) macho cerca del vehículo todo-terreno que recorre el parque. Imagen del autor.

El Bison bonasus es algo más pequeño que el bisonte americano (Bison bison), pero los machos puede alcanzar hasta dos metros en la cruz (la parte más elevada del cuerpo). Su origen, según revela un estudio reciente de su ADN en la revistaNature Communications, se habría debido a la hibridación entre el ya extinguido bisonte estepario (Bison priscus) y el Bos primigenius. Un proceso evolutivo curioso, extraño y fascinante. Su existencia a finales del Pleistoceno está registrada en la pinturas de muchas cuevas de Europa. El bisonte europeo estuvo al borde de la extinción a comienzos del siglo XX, pero iniciativas como la de Paleolítico Vivo nos han regalado la posibilidad de seguir disfrutando de ellos.

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arpanes (Equus ferus). Imagen del autor.

También es emocionante verse rodeado por un grupo de caballos “tarpanes” (Equus ferus ferus). Se han acostumbrado a la presencia de los visitantes y puedes fotografiarlos a placer. Estos caballos también aparecen pintados en las paredes de las cuevas europeas y su recuperación ha sido posible gracias a la ingeniería genética.

Este proyecto de conservación de la naturaleza ha tenido (y tiene) detractores. Hace unos 7.000 años la agricultura y la ganadería se fueron imponiendo en Europa. Costó mucho tiempo y esfuerzo conseguir razas de animales autóctonos de carácter tranquilo, capaces de ayudar en las labores agrícolas y de producir, leche, carne o pieles para el abrigo. Al mismo tiempo, los especímenes salvajes desaparecían a gran velocidad, mientras los campos de cultivo se extendían para procurar alimento a un población humana cada vez más numerosa. No resulta extraño que se produzca una reacción en contra de lo que se consiguió hace tiempo: erradicar a aquellos mamíferos, carnívoros y herbívoros, que interferían con el “progreso” de la humanidad.

Pero ahora nos hemos concentrado en grandes ciudades y el campo ha sido en parte abandonado. Quedan extensas zonas de bosque autóctono que ya no producen nada. Ni tan siquiera se aprovecha la leña que calentaba los hogares de los agricultores hace apenas 50 años. Si acaso, los amantes de la micología pueden disfrutar del placer de conseguir llenar sus cestos de buenas setas. La convivencia de los espacios utilizados para la cría de animales domésticos y la cría de animales no domesticados y en libertad es posible y deseable.

Quizá es momento de reaprovechar esos espacios naturales para dar cobijo a los animales que nos alimentaron en el pasado, y que ahora pueden mantener el equilibrio de los bosques abandonados de muchos lugares de Europa. Una escapada de la gran ciudad para convivir durante una horas o días con esos animales en parajes idílicos es quizá una de las mejores terapias para el estrés moderno. Y, por cierto, si uno tiene la oportunidad de comer carne de uro (solo cuando la población de estos animales crece demasiado) disfrutará de un sabor único y espectacular.

La modificación genética de una planta está lejos de ser algo inofensivo

 

Por Eric Meunier

synbiowatch.org

Gen Technik 14

Varias técnicas de modificación genética (las nuevas técnicas de mejoramiento genético, NBT por sus siglas en inglés) son motivo de discusión en varias partes del mundo para decidir si deben ser considerados los productos obtenidos como transgénicos y someterlos a las normas de regulación o no. Después de una audiencia parlamentaria en Francia el pasado mes de abril de 2016 [1], Inf’OGM trata de descubrir algunos de los riesgos potenciales relacionados con el uso de cualquier técnica de modificación genética realizada en los cultivos de células vegetales.

Las técnicas de modificación genética, tanto las viejas como las nuevas, no están completamente dominadas: si bien permiten dar un organismo vivo un nuevo rasgo ( como la tolerancia a los herbicidas), también se producen modificaciones inesperadas, efectos fuera de objetivo, causados por las mismas técnicas de modificación genética, ya que no afectarían solamente a un área determinada del genoma, y efectos no deseados ( como mutaciones y mutaciones epigenéticas, también denominadas epimutaciones) debido a otras técnicas implementadas durante las diferentes etapas del proceso.

El 6 de abril de 2016, al repetir los comentarios de Yves Bertheau realizados a finales de 2015 ( ex miembro del Consejo Superior de Biotecnología de Francia [HCB]) después de haber dimitido, Jean-Christophe Pagès, Jefe del Comité Científico de HCB para la evaluación de CRISPR/Cas9, dijo que “no hay que olvidar las dificultades de su utilización […] especialmente en relación con el uso in vivo en animales para proporcionar una matriz y por lo general hay que enfrentarse a cuestiones relacionados con el proceso de inserción en la célula. El cultivo in vitro es mucho más sencillo motivo por el cual se usa mayoritariamente en investigación,motivo por el cual los organismos se regeneran mediante el cultivo in vitro. Y esto, efectivamente, concierne a algunas plantas…”. Se trata de una sorprendente observación, sobre todo después de una cuidadosa lectura del documento del comité científico del HCB con fecha del 4 de febrero de 2016, ahora reducido a un informe provisional después haber sido presentado por el Comité Científico, tras lo cual el Gobierno francés no plantea tales dificultades de los cultivos in vivo, ni facilita los in vitro.

Inf’OGM va a proporcionar una serie de dos artículos para ofrecer una visión general de los efectos no deseados e incontrolados que se producen a lo largo de los procesos de modificación genética. En este primer artículo nos centramos en el proceso de inserción, citado por Jean-Christophe Pagès, con el objetivo de introducir en una célula el material necesario para producir la pretendida modificación genética. También nos centraremos en los pasos preliminares que generan un exceso de estrés y, por tanto, puede inducir mutaciones y mutaciones epigenéticas (véase el recuadro que aparece a continuación).

En próximos artículos nos ocuparemos de unos cambios inesperados denominados “off-targets” (fuera de objetivo) debido a las técnicas NBT. Se citarán varios artículos científicos para que el lector pueda profundizar en los detalles.

Mutación, mutación epigenética (epimutación)= ¿qué es?

Una mutación se define generalmente como un cambio en la información genética de un organismo, ya sea en su ADN o ARN. Las mutaciones son hereditarias. Se puede producir un silenciamiento, es decir, sin consecuencias observables en el metabolismo del organismo. También puede cambiar la expresión de uno o varios genes, modificando el metabolismo. Las mutaciones epigenéticas pertenecen a la clase de mutaciones que afectan a la expresión de una secuencia genética, pero que no se debe a un cambio en la secuencia de nucleótidos. Puede ser debido a un cambio en la composición química de los nucleótidos del ADN o de la cromatina.

Preparación de las células para su transformación

Antes de introducir un material genético en la célula ( o sea el proceso de inserción al que se refería Jean-Christophe Pagès), hay que dar un primer paso: la preparación de la célula. Los trabajadores del laboratorio tendrán que romper las células de la pared celular, incluso quizás haya que eliminarlas por completo. Las células vegetales sin paredes celulares, llamadas protoplastos, ya pueden ser manipuladas por los ingenieros genéticos para introducir en esas células herramientas tales como proteínas (como Cas9), ARN y o ADN codificantes. Pero, como explica Yves Bertheau, este proceso de producción de los protoplastos induce mutaciones y epimutaciones, un fenómeno ampliamente observado según la literatura científica [2].

El cultivo celular induce mutaciones

El segundo paso es el del cultivo celular. Pero el cultivo de células también produce mutaciones y mutaciones epigenéticas. La literatura científica muestra que, sorprendentemente, los mecanismos mediante los cuales aparecen esas mutaciones y mutaciones epigenéticas son aún poco conocidos a pesar de las décadas de utilización [3]. Este fenómeno, conocido como variación somaclonal, fue utilizado previamente por las empresas de semillas para crear la diversidad genética necesaria para reproducir las plantas, de acuerdo con el lenguaje que habitualmente utilizan las compañías de semillas. La Asociación Francesa de Semillas y Plantas (GNIS, una organización de financiación privada que ofrece servicios públicos) señala que “la variación somaclonal es la modificación observada en algunas células después de un largo ciclo de cultivo in vitro sin regeneración. Por lo tanto, no serían idénticos a la planta madre. Esta variación puede deberse a una modificación del genoma del núcleo o en el genoma de los plástidos del citoplasma” [4].

En otras palabras, las plantas obtenidas a partir de esas células cultivadas in vitro tienen unas características diferentes. GNIS ofrece un interesante último detalle: “Las modificaciones obtenidas y la presencia de nuevos rasgos son muy inestables y no siempre se encuentran en la planta regenerada o en su progenie”. ¿Por qué? La aparición de otras modificaciones (mutaciones epigenéticas) puede hacer que esas modificaciones desaparezcan… [5] Como nos dice Yves Bertheau: “en tales condiciones parece bastante difícil prever el impacto del cultivo celular en la utilización de una nueva técnica de modificación genética”.

El proceso de inserción también se denomina vectorización

Una vez que las células son preparadas y cultivadas, ya es posible insertar el material biológico para producir la modificación genética. Dependiendo de las técnicas, este material puede estar constituido por proteínas y/o secuencias genéticas tales como ARN o ADN codificantes (oligonucleótidos, plásmidos, virus,…), que son las moléculas más frecuentemente utilizadas en las plantas. Insertar este material en la célula necesita la realización de grandes orificios en las membranas (citoplasmática y nuclear) de la célula. Pero como nos explica Yves Bertheau, tales orificios inducen mutaciones y epimutaciones [6]. Resulta por tanto, muy difícil trazar un cuadro general de la evaluación de riesgos. Hay que elegir entre varias técnicas de inserción, entre diferentes tipos de material, entre las secuencias genéticas a introducir y las especies objetivo. Sólo un análisis de caso por caso de dichos transgénicos permitiría evaluar todos los riesgos potenciales relacionados con los efectos no deseados.

El Informe provisional de comité científico del HCB no dice nada acerca de estas mutaciones

En un artículo científico publicado en el año 2011, los científicos estimaron que el 35% de todos los efectos no deseados observados al realizar modificación genética mediante transgénesis en el arroz Senia se debieron al proceso mismo de modificación [7]. Por lo tanto, no se trata de un fenómeno nada despreciable.

Sorprendentemente, y pese a la audiencia en la Oficina Parlamentaria de Evaluación de Asuntos Científicos (OPECST), el Comité Científico del HCB no se ocupó de esos riesgos en su informe provisional y su relación con las nuevas técnicas de modificación genética [8]. Si el proceso de inserción se describe en el apéndice para cada una de las técnicas es sólo para delinear las herramientas utilizadas en cada una de las técnicas y para describir cómo se introduce el material en las células. No se habla de las posibles mutaciones y epimutaciones derivadas de los diferentes pasos de modificación. Dado que el Comité Científico del HCB se encarga de la evaluación de riesgos para el Gobierno francés, era de esperar que este Comité debatiera y diera explicaciones para no dejar de lado estas cuestiones documentadas. Sobre todo considerando que el proceso de modificación, para referirnos al único punto en el que se hace referencia en el informe provisional, no parece estar totalmente controlado en ninguna de las técnicas utilizadas. El Comité científico afirma incluso que con la técnica denominada de mutagénesis dirigida mediante oligonucleótidos (ODM), “muchas moléculas o mezclas moleculares se están probando actualmente para mejorar el proceso de inserción, que funciona bastante bien in vitro, pero no así sobre los organismos completos (Liang et al., 2012)” [9]…

Referencias:

[1] Inf’OGM, “CRISPR/Cas9: ¿Ineficaz en salud pero bueno para su uso en agricultura?”, 2 de mayo de 2016.

[2] “Estrés inducido en las células somáticas de las plantas para adquirir algunas características de las células madre acompañadas de la reorganización selectiva de la cromatina”, Florentin, A. et al. (2013), Developmental Dynamics, 242 (10), 1121-1133;

La especificidad de la etapa evolutiva y el papel del metabolismo mitocondrial en la respuesta del genero Arabidopsis genera un estrés osmótico leve pero prolongado”, Skrycz, A, et Al., (2010). Plant Physiology, 152 (1), 226-244;

Protoplastos del mesófilo de plantas de arabipdosis: un sistema celular versátil para el análisis transitorio de la expresión génica”, Yoo, S.-D. Et al., (2007). Nat. Protocolos, 2 (7), 1565-1572.

[3] “El cultivo celular induce una frecuente y gradual reprogramación epigenética generando variantes alélicas llamadas “epialelos en el tabaco”, Krizova, K. Et al., (2009. Plant Physiology, 149 (3), 1493-1504;

« Extended metAFLP approach in studies of tissue culture induced variation (TCIV) in triticale », Machczyńska, J. et al., (2014). Molecular Breeding, 34(3), 845-854 ;

« Tissue culture-induced novel epialleles of a Myb transcription factor encoded by pericarp color1 in maize», Rhee, Y. et al., (2010). Genetics, 186(3), 843-855 ;

« Transformation-induced mutations in transgenic plants : analysis and biosafety implications », Wilson, A.K. et al., (2006). Biotechnol Genet Eng Rev, 23(1), 209-238 ;

« A whole-genome analysis of a transgenic rice seed-based edible vaccine against cedar pollen allergy », Kawakatsu, T. et al., (2013).. DNA Research 20, 623-631 ;

« Recent progress in the understanding of tissue culture-induced genome level changes in plants and potential applications », Neelakandan et al.,, 2012,. Plant Cell Reports, 31(4), 597-620;

[4] http://www.gnis-pedagogie.org/biotechnologie-amelioration-introduction-caractere.html

[5] « Meiotic transmission of epigenetic changes in the cell-division factor requirement of plant cells », Meins, F. et al., (2003). Development, 130(25), 6201-6208.

[6] « Cell biology : delivering tough cargo into cells », Marx, V. (2016). Nat Meth, 13(1), 37-40.

[7] « Only half the transcriptomic differences between resistant genetically modified and conventional rice are associated with the transgene », Montero, M. et al., (2011). Plant Biotechnology Journal, 9(6), 693-702.

[8] Inf’OGM, « FRANCE – Cacophonie au HCB sur les nouvelles techniques de transformation du vivant », 9 février 2016

Monos “habilis”: ¿cómo definir la tecnología?

http://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es/

Tradicionalmente y de una manera muy simple se define la tecnología como la capacidad para transformar la materia prima en nuestro provecho. Siguiendo esta idea tan sencilla, las herramientas de piedra más antiguas que se conocen en la actualidad proceden de varios yacimientos africanos, como Lomekwi-3 (Kenia) y Gona (Etiopía), datados de 3,3 y 2,7 millones de años, respectivamente. La manufactura de estas herramientas es muy sencilla. Los homininos que las fabricaron tan solo tenían que golpear un canto apropiado para obtener un filo cortante. En esa acción de apariencia tan simple reside la idea de que ese filo tenía una utilidad. Sin duda, un avance sustancial de la mente de los homininos.

This image made available by the journal Nature shows examples of flaked stones made by wild capuchin monkeys in Brazil. Scale bar at center is 5 cm (1.9 inches). (Tomos Proffitt, Angeliki Theodoropoulou via AP)

Percutores de piedra con borde afilado, preparados por los monos capuchinos del Parque Nacional de Serra Capivara, en Brasil. Fuente: Nature.

La revista Nature acaba de publicar el estudio de un equipo liderado por Tomos Proffitt (Universidad de Oxford) y Lydia Luncz (Universidad de Sao Paolo). Ese trabajo explica las observaciones realizadas sobre el comportamiento de ciertos monos capuchinos (Sapajus libidinosus) del Parque Nacional de Serra da Capivara en Brasil. Se trata de un género de primates platirrinos endémicos de Brasil y emparentados con las especies del género Cebus. Estos primates golpean de manera deliberada los cantos de cuarcita de un conglomerado del parque donde residen para obtener herramientas con filos cortantes. Con tales instrumentos golpean determinados alimentos, excavan o, incluso, realizan exhibiciones de carácter sexual. Cuando una de las herramientas se rompe de manera natural, su aspecto parece ser el resultado de una secuencia más compleja de reducción del canto.

El resultado de estas acciones repetidas de manera sistemática es realmente sorprendente, porque los objetos podrían pasar por herramientas fabricadas por homininos en algún lugar de África. Si se hubieran hallado en algún yacimiento del Plioceno de ese continente ningún experto dudaría en atribuirlas a la acción deliberada de los homininos.

Proffit, Luncz y sus colegas nos recuerdan que los chimpancés y los bonobos utilizan piedras para golpear frutos secos. Ocasionalmente los percutores se rompen y aparecen filos cortantes. Sin embargo, estos primates no dejan acumulaciones de objetos similares a los hallados en el este de África y atribuidos a los homininos. Por el momento, la comparación con bonobos y chimpancés era una manera satisfactoria de contrastar las habilidades de nuestros ancestros. Pero ahora podemos comprobar las capacidades de unos monos de América de sur con los que nadie contaba.

Los monos capuchinos no pesan más de cuatro kilogramos, aunque su cerebro da muestras de encerrar una mente ingeniosa. Si aplicamos la definición de tecnología, estos monos brasileños no solo usan, sino que fabrican herramientas de manera sistemática ¿Qué hacer pues ante semejante hallazgo?, ¿cuál es el límite que podemos fijar ahora para aceptar sin ambigüedades los yacimientos arqueológicos con herramientas? Muy posiblemente los arqueólogos no estarán dispuestos a ceder. Se trata de una convergencia cultural inesperada. Pero ¿tenemos que redefinir la tecnología de la genealogía humana? Sin duda, este hallazgo invita a la reflexión.

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Ejemplar de Sapajus libidinosus percutiendo con una herramienta de piedra. Fuente: Nature.

Con gran sutileza, los autores de este nuevo trabajo en Nature advierten sobre la necesidad de buscar criterios para distinguir los yacimientos africanos con verdaderas herramientas fabricadas de manera intencionada, de aquellos otros en los que puede haber piedras rotas por un uso similar al que realizan bonobos y chimpancés. Pero se dejan de sutilezas cuando finalmente concluyen que los inicios de la tecnología no son exclusivos de la genealogía humana.

Es evidente que la diferencia entre yacimientos de homininos con y sin herramientas es indiscutible. Aquellos ancestros que alteraban de manera deliberada la materia prima mostraban una nueva capacidad, que se socializó hace entre 3 y 2 millones de años. En mi modesta opinión tenemos dos alternativas: 1- reconocer que la tecnología (en su forma más arcaica) es un carácter compartido con otros primates, y 2- redefinir la tecnología para diferenciarnos así de tan molestos competidores. No sería extraño que la cultura de los monos capuchinos de Brasil pueda encontrarse en otras especies endémicas de las vastísimas regiones de América del sur.

Ya sabemos que herramientas como las halladas en los yacimientos africanos de entre dos y tres millones de años se clasifican de manera genérica en el Modo 1 (según la terminología de Grahame Clark de 1977). Pero los expertos están de acuerdo en reconocer una amplia variabilidad en el Modo 1, que experimentó una evolución sustancial durante los más de dos millones de años en los que se elaboró tanto en África como en Eurasia. La llamada “arqueología cognitiva” ha de ser capaz de inferir diferencias mentales entre la simple percusión de las piedras (como hacen los monos capuchinos) y la intencionalidad de establecer secuencias técnicas complejas dirigidas a la obtención de herramientas más sofisticadas.

En cualquier caso, no dejaremos de ser primates reflexionando sobre nosotros mismos y comprobando una vez más que no existen límites entre lo humano y lo no-humano.

José María Bermúdez de Castro

 

El ‘sentido de los números’ podría no ser innato, según un estudio

El cerebro procesaría además holísticamente magnitudes continuas al comparar cantidades
Investigadores de la Universidad Ben-Gurion de Negev (Israel) y de la Universidad de Western Ontario (Canadá) han realizado una investigación que apunta a que el ‘sentido innato de los números’, presupuesto por diversas teorías, en realidad no existe. Estas y otras ideas derivadas de su trabajo y publicadas en ‘Behavioural and Brain Sciences’ podrían impulsar planes de estudio de las matemáticas más intuitivos y amenos.

Imagen: geralt. Fuente: Pixabay.
Un proyecto de investigación financiado por el Consejo Europeo de Investigación (CEI), denominado SMINC (Size Matters in Numerical Cognition) y publicado en el diario Behavioural and Brain Sciences, ha permitido comprender mejor cómo, por qué y cuándo se produce la adquisición de las habilidades matemáticas comunes.

Según la teoría más extendida en la actualidad, las personas nacemos con un “sentido de los números”, una habilidad innata para reconocer diferentes cantidades, como el número de artículos que hay en un carrito de la compra, y esta habilidad mejora a medida que cumplimos años.

Los planes de estudios de matemáticas en educación infantil y las herramientas para el diagnóstico de discapacidades del aprendizaje específicas de las matemáticas, como la discalculia, se han basado en este consenso. La discalculia es un trastorno cerebral que dificulta a quien la padece encontrar sentido a los números y los conceptos matemáticos.

Sin embargo, este trabajo, realizado de forma conjunta entre investigadores de la Universidad Ben-Gurion de Negev (BGU, Israel) y la Universidad de Western Ontario (Canadá), cuestiona esta teoría imperante del “sentido de los números”, es decir que puede ser que el ser humano no nazca con la capacidad de reconocer cantidades.

“Si conseguimos comprender el modo en el que el cerebro aprende las matemáticas y cómo asimila los números y otros conceptos matemáticos más complejos que dan forma al mundo en el que vivimos, seremos capaces de enseñar las matemáticas de una manera más intuitiva y amena”, explica la autora del estudio, la Dra. Tali Leibovich. “Este estudio es el primer paso para la consecución de este objetivo”.

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